Consecuencias para los asesinos de Thomas Becket
Tras el asesinato del arzobispo Thomas Becket en 1170, los cuatro caballeros responsables – Reginald fitzUrse, Hugh de Morville, William de Tracy y Richard le Breton – fueron excomulgados por el Papa Alejandro III.
Para obtener la absolución, los caballeros aceptaron una penitencia impuesta por la Santa Sede: dos años de peregrinación y servicio en Tierra Santa. Cumplieron la penitencia y, al regresar, el papa les concedió el perdón, pero bajo la condición de que no volvieran a pisar Inglaterra.
Así, fueron desterrados del reino y se establecieron en distintas regiones de la Britania insular, viviendo bajo la sombra de su delito.