Comandante de las Fuerzas Expedicionarias Americanas (AEF)
En mayo de 1917, poco después de la entrada de EE. UU. en la Primera Guerra Mundial, el general John J. Pershing fue nombrado comandante de la AEF. Su misión era crear, organizar y dirigir un gran ejército estadounidense que luchara junto a los Aliados en Europa.
Preparación y entrenamiento
Pershing dedicó gran parte de su tiempo a entrenar a las tropas. Estableció varios campos de entrenamiento en territorio estadounidense y supervisó personalmente los ejercicios para asegurar que los soldados estuvieran listos para la dura guerra de trincheras que los esperaba en el continente.
Despliegue en Francia
El primer contingente de la AEF llegó a Francia en junio de 1917. Pershing organizó rápidamente una red de suministro, logística, hospitales de campaña e infraestructura esencial para mantener al ejército en condiciones operativas.
Defensa contra la ofensiva alemana
El 26 de septiembre de 1918, el ejército alemán lanzó una gran ofensiva. Las fuerzas bajo el mando de Pershing jugaron un papel decisivo en la defensa, destacándose en la Batalla de Saint-Mihiel y en la ofensiva del Bosque de Argonne.
Ofensiva del Bosque de Argonne
Considerada una de las batallas más extensas y sangrientas del conflicto, la ofensiva del Bosque de Argonne fue liderada por Pershing. Su dirección contribuyó de manera fundamental al colapso de las líneas alemanas y al triunfo de los Aliados.
Negociaciones del armisticio
Tras el éxito en Argonne, Pershing representó a Estados Unidos en las negociaciones que culminaron con el armisticio del 11 de noviembre de 1918, poniendo fin a la guerra.
Ocupación de Alemania
Al concluir el conflicto, Pershing permaneció en Europa para supervisar la ocupación aliada de Alemania. Regresó a los Estados Unidos en septiembre de 1919.