Materiales necesarios
- Paño suave y sin pelusa
- Jabón líquido suave para platos
- Agua tibia
- Bicarbonato de sodio (opcional)
- Papel aluminio (opcional)
- Agua destilada (opcional)
Instrucciones paso a paso
- Inspección inicial: Examina detenidamente el dólar de plata para valorar su estado y detectar posibles daños.
- Limpieza en seco: Con un paño suave y sin pelusa, elimina el polvo y la suciedad suelta de la superficie.
- Agua jabonosa: Mezcla unas gotas de jabón líquido suave con agua tibia.
- Limpieza suave: Sumerge un paño limpio en la solución y frota delicadamente la moneda, prestando atención a las áreas más sucias.
- Enjuague y secado: Enjuaga la moneda bajo un chorro suave de agua tibia para quitar cualquier residuo de jabón. Séquela inmediatamente con otro paño suave.
- Método del bicarbonato (opcional): Si la pieza está empañada o tiene manchas oscuras, prepara una pasta con bicarbonato y agua. Aplica la pasta con un paño o hisopo, frota suavemente, enjuaga bien y seca.
- Método del papel aluminio (opcional): Forra un recipiente de vidrio con papel aluminio, lado brillante hacia arriba. Coloca la moneda sobre el papel y cubre con bicarbonato. Vierte agua hirviendo hasta que la moneda quede sumergida. Deja actuar unos minutos, retira, enjuaga y seca.
- Enjuague final: Para evitar manchas de agua, enjuaga la moneda con agua destilada.
- Secado y almacenamiento: Sécala con un paño suave y permite que se seque al aire antes de guardarla en una funda protectora o cápsula.
Nota importante
- Manipula siempre la moneda con cuidado y evita tocarla con los dedos desnudos; los aceites de la piel pueden dejar marcas o acelerar el empañamiento.
- Si el dólar de plata tiene daños significativos o posee un valor numismático elevado, consulta a un experto o numismático antes de proceder con cualquier limpieza.