Antecedentes
La Pullman Company, fundada por George Pullman, fabricaba coches cama para ferrocarril y dirigía la ciudad de Pullman, ubicada a las afueras de Chicago. Los trabajadores de la compañía vivían en viviendas de propiedad de la empresa y sufrían salarios bajos, alquileres elevados y condiciones laborales precarias.
Causas inmediatas de la huelga
- Recortes salariales: En mayo de 1894, en plena recesión, la empresa redujo los salarios en promedio un 25 % sin bajar el alquiler ni otros gastos de los empleados, lo que agravó su situación económica.
- Rechazo a la negociación: Ante la protesta, George Pullman se negó a dialogar directamente y rechazó cualquier forma de arbitraje o compromiso.
- Condiciones insalubres de la vivienda: La ciudad de Pullman presentaba serios problemas de alcantarillado y falta de higiene, lo que provocó brotes de tifus entre sus habitantes.
- Contratos “yellow‑dog”: La empresa exigía a sus empleados firmar acuerdos que prohibían la afiliación a sindicatos, impidiendo la organización colectiva.
Apoyo del movimiento obrero
El American Railway Union (ARU), liderado por Eugene V. Debs, respaldó a los huelguistas. Con más de 150 000 miembros en distintas ocupaciones ferroviarias, el ARU amenazó con boicots a cualquier tren que incluyera coches Pullman.
Escalada e intervención federal
- El boicot se extendió a nivel nacional, afectando tanto el transporte de pasajeros como el de carga y generando una importante interrupción económica.
- El presidente Grover Cleveland autorizó el envío de tropas federales a Chicago para detener lo que los tribunales consideraron una interferencia con el comercio interestatal, bajo el Sherman Antitrust Act.
- Las fuerzas militares, junto con la policía y los rompehuelgas, disolvieron violentamente la protesta, provocando enfrentamientos y pérdidas humanas.
Desenlace
El 2 de agosto de 1894, una orden judicial obligó a los trabajadores a reincorporarse, poniendo fin a la huelga. El conflicto puso en relieve la tensa relación entre trabajadores y empleadores y representó un duro revés para el movimiento sindical de la época.