Herramientas y electrodomésticos de limpieza a principios del siglo XX
Fregadoras y cepillos: instrumentos básicos para eliminar suciedad y mugre de distintas superficies. Existían en varios tamaños y formas; algunos tenían mango y otros se usaban a mano.
Escobas y recogedores: las escobas servían para barrer los suelos, mientras que los recogedores acumulaban el polvo y los residuos.
Mopas: se utilizaban para la limpieza húmeda del suelo. Generalmente constaban de una cabeza de tela unida a un mango largo.
Aspiradoras: las primeras aspiradoras aparecieron a finales del siglo XIX, pero eran caras y poco comunes en los hogares de la década de 1900.
Lavadoras: también inventadas a finales del siglo XIX, resultaban costosas y su acceso era limitado; la mayoría de las familias lavaba la ropa a mano en tinas o cubetas.
Métodos y prácticas de limpieza
Limpieza exhaustiva: las mujeres de la época solían seguir una rutina rigurosa, limpiando cada habitación de arriba abajo de forma regular.
Productos caseros: muchas elaboraban sus propios limpiadores con ingredientes simples como vinagre, bicarbonato de sodio, bórax y jabón. Eran económicos, eficaces y libres de químicos nocivos.
Remedios naturales: también empleaban soluciones naturales para perfumar y desinfectar. Por ejemplo, jugo de limón para quitar manchas o clavos de olor en una estancia para eliminar malos olores.
Trabajo arduo y prolongado
Sin los aparatos modernos, la limpieza era una tarea laboriosa y consumía mucho tiempo; a menudo requería varias horas o incluso días para dejar la casa completamente impecable.