Contexto histórico
El rey Ricardo III perdió la vida en la Batalla de Bosworth el 22 de agosto de 1485. Su muerte marcó el fin de la dinastía Plantagenet y el inicio de la dinastía Tudor.
Cómo murió
Durante la contienda, Ricardo III encabezó una valiente carga contra las fuerzas lancastrianas. Según algunos relatos, su caballo resbaló, provocando su caída al suelo. Mientras yacía, fue rodeado por soldados lancastrianos que le infligieron los golpes mortales.
Otra versión sugiere que el rey no fue detectado de inmediato. Continuó combatiendo con ferocidad, pero finalmente fue superado en número y abatido.
Las circunstancias exactas de su fallecimiento siguen siendo objeto de debate entre historiadores, pero es indiscutible que Ricardo III murió en combate, luchando con valentía contra sus enemigos. Su muerte supuso un punto de inflexión crucial en la historia de Inglaterra.