Monarquía
Limitó los poderes del monarca, especialmente la capacidad de suspender leyes o imponer impuestos sin el consentimiento del Parlamento.
Parlamento
Estableció la supremacía del Parlamento en la legislación y la recaudación fiscal, impidiendo que el rey actuara de forma unilateral.
Tolerancia religiosa
Concedió tolerancia a los disidentes protestantes, permitiéndoles practicar su fe sin temor a persecuciones.
Juicio por jurado
Garantizó el derecho a un proceso justo, con la presunción de inocencia y la posibilidad de ser juzgado por un jurado.
Libertad de expresión
Protegió la libertad de palabra y debate dentro del Parlamento, asegurando que sus miembros pudieran expresar opiniones sin represalias.
Habeas Corpus
Instituyó el derecho a impugnar detenciones ilegales, evitando la privación de libertad indefinida sin el debido proceso.
Fianzas y multas excesivas
Prohibió el cobro de fianzas o multas desproporcionadas, protegiendo a los individuos de sanciones financieras opresivas.