Masacre de Lidice
Tras el asesinato de Reinhard Heydrich, el 27 de mayo de 1942, el régimen nazi acusó a la aldea checa de Lidice de haber brindado refugio y apoyo a los partisanos responsables del atentado.
Como represalia, el 10 de junio de 1942 las tropas alemanas rodearon el pueblo, ejecutaron a todos los hombres mayores de 16 años, deportaron a mujeres y niños a campos de concentración y, finalmente, quemaron y arrasaron la totalidad de la localidad.
En realidad, la población de Lidice no había participado en la conspiración; la acusación sirvió al objetivo nazi de infundir terror y castigar a cualquier posible resistencia.