No estoy seguro a qué se refiere exactamente. A finales de 1940 no existía ninguna situación favorable para ninguna nación, ya que la Segunda Guerra Mundial estaba en pleno apogeo y las Potencias del Eje continuaban su ascenso.
Los grandes líderes son juzgados tanto en vida como después de la muerte, y Winston Churchill no es la excepción. Este artículo surge del reciente debate en Reino Unido sobre si Churchill fue antisemita y del lanzamiento del libro War Leadership de Dioptra, que analiza su estrategia de liderazgo.Rec