La toma de Jerusalén en 1099
En julio de 1099, los cruzados llegaron a Jerusalén, objetivo principal de su expedición. La ciudad estaba bajo el dominio de los fatimíes y su población era mayoritariamente musulmana y judía.
El asedio y la captura
Tras un asedio que duró aproximadamente un mes, los cruzados lograron abrir una brecha en las murallas el 15 de julio. La ofensiva fue violenta y sin cuartel.
La masacre
Una vez dentro, los soldados cristianos perpetraron una masacre indiscriminada: mujeres, niños, ancianos y enfermos fueron asesinados sin piedad. Las estimaciones modernas sitúan el número de víctimas en torno a 70 000 personas.
Consecuencias
Tras la conquista, se estableció el Reino de Jerusalén, un Estado cruzado que perduró cerca de dos siglos. Este nuevo territorio generó continuos enfrentamientos con el mundo musulmán, desencadenando nuevas cruzadas en los años posteriores.