Primer encuentro
Los arawak recibieron a Cristóbal Colón y a su tripulación con generosidad y hospitalidad, mostrando una naturaleza confiada y sin hostilidad inicial.
Impresión por la tecnología europea
Quedaron asombrados por los barcos de vela, las herramientas de metal y otros objetos que los europeos traían, lo que despertó su curiosidad y el deseo de establecer relaciones amistosas.
Intercambio y comercio
Durante los primeros contactos, los arawak compartieron alimentos, agua y productos locales con los navegantes en un espíritu de reciprocidad y beneficio mutuo.
Sin embargo, a medida que la presencia europea se prolongó y sus intenciones se hicieron más evidentes, la actitud inicialmente positiva de los arawak comenzó a transformarse.