Historia de Asia

¿Qué fue el Incidente de Kinmon del 20 de agosto de 1864?

Posición del clan Chōshū a finales del periodo Edo

En 1861 el clan Chōshū estaba dividido entre dos corrientes: kobu gattai (cooperación entre la corte imperial y el shogunato) y el jōi (expulsión de los extranjeros). El primero, defendido por Shinsaku Takasugi, proponía reforzar la defensa nacional sin romper la alianza con el shogunato. El segundo, liderado por Takasugi y otros jóvenes de Shokasonjuku, exigía la anulación de los tratados desiguales y la expulsión de los occidentales.

Para evitar la fractura interna, el clan decidió eliminar a los partidarios más radicales del jōi mediante seppuku, iniciando así una campaña de sonno jōi más violenta.

Situación de la corte imperial

Desde 1858, tras la firma del Tratado de Amistad y Comercio entre Japón y EE. UU., la corte se vio envuelta en un conflicto legal: el antiguo Kinchu narabini Kuge Shohatto prohibía a la nobleza intervenir en la política, pero el shogunato violó esa norma al firmar el tratado sin el aval del emperador Kōmei.

El emperador, firme opositor a la apertura, se negó a emitir un edicto que legitimara la política exterior del shogunato. La tensión aumentó cuando Ii Naosuke ejecutó la purga de Ansei y fue asesinado en el incidente de Sakuradamon (1860), lo que reforzó la percepción de que la autoridad imperial podía influir, aunque fuera simbólicamente, en los asuntos nacionales.

Cambios políticos y el incidente Ikedaya (18 de agosto de 1863)

En respuesta al creciente poder de los radicales sonno jōi, el shogunato solicitó a los dominios Satsuma y Aizu que reforzaran la seguridad en Kioto. El 18 de agosto de 1863 se produjo el llamado cambio político, que pretendía suprimir la influencia de los extremistas chōshū y sus aliados.

Los chōshū, temerosos de perder su posición en la capital, planearon un golpe que incluía la quema de Kioto y el asesinato de figuras clave como el gobernador de la ciudad, Matsudaira Katamori. El plan fue descubierto y frustrado por la Shinsengumi en el incidente Ikedaya, donde se detuvo a varios ronin chōshū.

El fracaso de Ikedaya debilitó al clan, eliminó a muchos de sus líderes y endureció su postura, preparando el terreno para el siguiente conflicto.

Desarrollo y consecuencias del Incidente de Kinmon

El 20 de agosto de 1864, fuerzas chōshū bajo el mando de Mototake Fukuhara atacaron el Portón Imperial (Kinmon) con la intención de llegar al palacio y forzar la emisión de un edicto a favor del jōi.

El shogunato, representado por Yoshinobu Hitotsubashi y apoyado por los clanes Aizu y Kuwana, repelió el asalto en menos de un día. El enfrentamiento provocó intensos combates urbanos en Kioto y la destrucción de aproximadamente 30 000 viviendas.

El fracaso del ataque significó la pérdida de los líderes del movimiento jōi dentro de Chōshū y una fuerte disminución de su influencia política. Por su parte, el shogunato consolidó su control en la capital, aunque la ausencia del dominio Satsuma en la acción fue notable.

El papel del dominio Satsuma

Tras la Incidente Namamugi (1862) y la subsiguiente guerra Satsuma‑Brittánica, el dominio Satsuma adoptó una posición más cautelosa respecto al jōi. El daimyō Hisamitsu Shimazu favorecía la negociación con potencias extranjeras y proponía reformas internas, mientras que el shogunato, bajo Hitotsubashi, buscaba mantener a Satsuma al margen de los conflictos políticos de Kioto.

Esta prudencia, combinada con la desconfianza del emperador Kōmei hacia la apertura, dejó a Satsuma fuera del incidente de Kinmon y limitó su participación directa en la lucha entre Chōshū y el shogunato.

En resumen, el Incidente de Kinmon fue el punto culminante de una serie de tensiones entre los defensores del jōi, el shogunato y la corte imperial, marcando un paso más hacia la caída del régimen Tokugawa.