Historia de Asia

Motivación de Akechi Mitsuhide para derrotar a Oda Nobunaga en el incidente de Honno‑ji

En un artículo anterior presenté la teoría de que el incidente de Honno‑ji fue una conspiración liderada exclusivamente por Akechi Mitsuhide. Esta es solo una de las hipótesis posibles.

¿El objetivo de Mitsuhide era únicamente eliminar a Oda Nobunaga?

En 1582, el poder nominal del clan Oda había pasado a su primogénito, Oda Nobutada, mientras que el verdadero control seguía en manos de su padre, Nobunaga. Si Mitsuhide pretendiera conquistar todo el país, tendría que enfrentar también a Nobutada, que se encontraba refugiado en el templo Myōkaku‑ji. Sin embargo, los registros históricos muestran que Mitsuhide no envió tropas a Myōkaku‑ji y centró sus esfuerzos en atacar a Nobunaga en Honno‑ji.

El hecho de que Nobutada fuera derrotado después del asalto a Honno‑ji se debió más a la coincidencia y a la falta de apoyo de Mitsuhide que a un plan deliberado de eliminar a ambos líderes.

Motivos recientes que explican la rebelión de Mitsuhide

Cuatro años antes del incidente, el emperador Ōgimachi, el Daijō‑daijin y el kampaku (primer ministro) estaban en una disputa con Nobunaga por la designación de cargos oficiales. Nobunaga había rechazado varios nombramientos, lo que aumentó la tensión entre la corte imperial y el señor de la guerra.

En el castillo de Azuchi se construyó una estructura conocida como Miyuki no Ma, que funcionaba como un “Palacio Imperial” dentro del recinto. Este edificio, llamado Seiryōden, estaba situado justo encima de la habitación de Nobunaga y simbolizaba, a los ojos de la corte, una arrogante pretensión de superioridad sobre el emperador.

Para un samurái leal al orden tradicional, la exhibición de Mitsuhide era una ofensa grave que dañó profundamente su sentido del deber y su respeto por el trono.

La masacre del templo Erinji

El 3 de abril de 1582, dos meses antes de Honno‑ji, el ejército Oda atacó el templo Erinji en Kai. Allí se refugiaba Rokkaku Jirō, un enemigo de Nobunaga. El monje Kaisen Joki, del templo Myōshin‑ji, se negó a entregarle refugio y, cuando los soldados Oda quemaron el templo, permaneció inmóvil mientras el fuego lo consumía. Kaisen Joki era un sacerdote de gran prestigio, titular de Kokushi, y su muerte provocó una profunda indignación.

El propio Mitsuhide había contribuido con plata al templo Myōshin‑ji, lo que indica que conocía y respetaba a Kaisen Joki. La ejecución del sacerdote, percibida como una afrenta a la dignidad del clero y al emperador, pudo haber sido el detonante que empujó a Mitsuhide a actuar.

Interpretación de los hechos

La combinación de la falta de respeto de Nobunaga hacia la corte imperial y la sangrienta muerte de Kaisen Joki creó un caldo de cultivo de resentimiento. Mitsuhide, al percibir que Nobunaga había cruzado límites sagrados, decidió aprovechar la oportunidad para eliminarlo.

Tras el asesinato, la corte imperial no tardó en reconocer la acción de Mitsuhide, lo que sugiere que su motivación estuvo más ligada a una venganza simbólica que a una ambición de conquista mundial.

En conclusión, aunque la teoría de una aspiración global no puede descartarse por completo, la evidencia disponible favorece la interpretación de que el motín de Mitsuhide surgió de un profundo agravio personal y político contra Nobunaga.