Antecedentes
Al finalizar la Segunda Guerra Mundial en 1945, la península coreana quedó liberada del dominio colonial japonés. Las dos potencias vencedoras, Estados Unidos y la Unión Soviética, tenían visiones distintas sobre el futuro del país.
Acuerdo del 38.º paralelo
En septiembre de 1945 se pactó una división provisional a lo largo del paralelo 38: la zona norte quedaría bajo ocupación soviética y la zona sur bajo control estadounidense. El objetivo declarado era facilitar la creación de un gobierno coreano único e independiente, pero la creciente desconfianza entre ambas superpotencias hizo que la unión fuera inviable.
Establecimiento de los regímenes
Con el respaldo soviético surgió la República Popular Democrática de Corea (RPDC) en el norte, un estado comunista liderado por Kim Il-sung. En el sur, Estados Unidos apoyó la fundación de la República de Corea (ROK), un régimen capitalista encabezado por Syngman Rhee.
Consolidación de la división
Con el tiempo la separación se fue afianzando; cada bloque recibió asistencia política, económica y militar de su aliado. Los intentos de reunificación mediante diálogos y negociaciones fracasaron, y la península sigue dividida. El Armisticio que puso fin a la Guerra de Corea en 1953 permanece, técnicamente, vigente.