Los movimientos nacionales que surgieron entre 1850 y 1971 fueron el resultado de una combinación de factores interrelacionados. A continuación, se describen los más relevantes.
Factores políticos
- Ausencia de representación y derechos políticos para las poblaciones autóctonas bajo el dominio colonial.
- Deseo de autodeterminación e independencia frente al control extranjero.
- Sentimientos nacionalistas alimentados por la difusión de ideas liberales y democráticas.
Factores culturales
- Renacimiento de las culturas, lenguas y patrimonios tradicionales como respuesta a las políticas de asimilación impuestas por las potencias coloniales.
- Orgullo por la herencia propia y fortalecimiento de una identidad colectiva.
Factores económicos
- Explotación de recursos y políticas económicas injustas que generaron pobreza y desigualdad entre la población local.
- Reclamación del control sobre los recursos naturales y las oportunidades económicas.
Factores sociales
- Discriminación e injusticia social sufridas por los pueblos originarios bajo el régimen colonial.
- Segregación y desigualdades en educación, salud y empleo basadas en raza, etnia o religión.
Factores históricos
- Experiencias previas de dominio imperial o extranjero y el anhelo de recuperar el control del territorio.
- Inspiración en movimientos nacionales exitosos de otras regiones del mundo.
Liderazgo
- Aparición de líderes carismáticos capaces de movilizar y unificar a los distintos grupos de la nación.
- Figuras que expresaron las esperanzas, quejas y aspiraciones de sus pueblos.
La interacción de estos factores impulsó la lucha por la independencia y la soberanía de numerosas naciones durante los siglos XIX y XX.