Época dorada de la mafia estadounidense
El máximo poder e influencia de la mafia en EE. UU. se sitúa generalmente entre los años 1920 y 1950. Ese intervalo, conocido como la "Edad de Oro" de la organización criminal, se caracterizó por la consolidación de sus familias, la expansión de actividades ilícitas como el contrabando de alcohol, la extorsión, el préstamo usurario, el control del sindicalismo y la infiltración en la política.
Durante esas décadas surgieron y se afianzaron las familias mafiosas más prominentes en ciudades clave como Nueva York, Chicago, Filadelfia y Boston, marcando una era de dominio sin precedentes en el crimen organizado estadounidense.