La Carta de Derechos de Inglaterra de 1689 sirvió como modelo para varias disposiciones de la Carta de Derechos estadounidense. A continuación, se describen las enmiendas más directamente inspiradas en la tradición jurídica británica.
Primera Enmienda
Protege la libertad de expresión, reunión, prensa y culto. Su redacción se basó en los principios establecidos por la Carta de Derechos inglesa, que también garantizaba la libre expresión y la protección contra la censura.
Segunda Enmienda
Si bien comparte el espíritu de defensa de los derechos civiles con la carta inglesa, la Segunda Enmienda es singular porque menciona explícitamente el derecho a portar armas, una característica no presente en la legislación británica.
Tercera Enmienda
Inspirada en la Ley de Alojamiento de 1692, que limitaba la obligación de alojar a soldados en casas particulares, la Tercera prohíbe el acuartelamiento forzoso de tropas en viviendas privadas.
Cuarta Enmienda
Establece la protección contra registros e incautaciones irrazonables, reflejando la preocupación inglesa por la privacidad y la seguridad individual presente en su Carta de Derechos.
Quinta Enmienda
Incluye garantías contra la autoincriminación y la doble incriminación, principios arraigados en la common law inglesa.
Sexta Enmienda
Asegura el derecho a un juicio rápido y público, inspirado en el Habeas Corpus Act de 1679, que protegía la libertad personal contra detenciones arbitrarias.
Octava Enmienda
Prohíbe fianzas excesivas y castigos crueles o inusuales, basándose en gran medida en la jurisprudencia y costumbres legales inglesas.
Conclusión
La Carta de Derechos inglesa de 1689 jugó un papel fundamental en la configuración de la Carta de Derechos de EE. UU., proporcionando una base histórica para las libertades y protecciones individuales que hoy forman parte esencial del sistema jurídico estadounidense.