Los barcos de Cristóbal Colón
Los tres navíos que Cristóbal Colón utilizó en su primer viaje al Nuevo Mundo — la Pinta, la Niña y la Santa María — no fueron diseñados desde cero por un constructor específico. Fueron encargados por la reina Isabel I de Castilla, quien destinó recursos de la Corona para la expedición.
En realidad, los barcos eran embarcaciones mercantes ya existentes. La Santa María era una carabela de gran tonelaje, mientras que la Pinta y la Niña eran carabelas más pequeñas y ligeras. Cada una recibió reparaciones, refuerzos estructurales y adaptaciones —como la instalación de aparejos de navegación y la ampliación de la cubierta— para afrontar los rigores de la travesía transatlántica.
Así, la responsabilidad de “construir” los barcos recae en la autoridad real y en los astilleros que realizaron las modificaciones, más que en un único constructor.