Historia de Sudamérica

El último cartucho de Bolognesi y la muerte de Alfonso Ugarte (versión chilena)

Introducción

Francisco Bolognesi fue un patriota ejemplar, discreto y culto, que enfrentó al enemigo sin fanfarrias. Su modestia convirtió su sacrificio en un acto impersonal, similar al de Miguel Grau.

Los últimos días de la defensa

El 28 de mayo, sin noticias claras del campo de la Alianza, Bolognesi recibió información errónea de que el general Montero se retiraba a Pachía con gran parte del ejército. Creyendo que Arica debía resistir hasta el último cartucho, envió el siguiente telegrama al prefecto de Arequipa:

«28 de mayo. Sé que Montero ha dejado una parte importante del ejército; le digo que Arica resistirá hasta el último.»

Otros mensajes confirmaban la intención de defender Arica a cualquier costo.

El asedio chileno

Los cañones chilenos se instalaron a gran distancia por temor a la artillería peruana. Ante la falta de efectividad de sus disparos, la guarnición peruana perdió prestigio. El general Baquedano envió al capitán Salvo como emisario para solicitar la rendición. Salvo fue recibido por Bolognesi, quien, ante la comisión, declaró que los defensores preferirían morir antes que rendirse y reiteró su postura ante los principales oficiales.

«5 de junio. El parlamento enemigo intimida rendición. Respondemos: resistiremos hasta que se queme el último cartucho.»

El 6 de junio, tras el bombardeo, el oficial chileno Elmore intentó nuevamente la capitulación. Bolognesi respondió que, aunque escucharía propuestas oficiales, la defensa se mantendría bajo los principios de la guerra y el honor.

La noche del 6 al 7 de junio

Al filo de la madrugada, los oficiales del Estado Mayor chileno prepararon rutas secretas para los regimientos que atacaban los fuertes. Los capiteles de Arica fueron tomados tras intensos combates, explosiones de dinamita y una brutal lucha cuerpo a cuerpo.

Acción del 3.º Regimiento

El 3.º Regimiento, bajo el mando de los capitanes Pedro A. Urzúa y Leandro Fredes, asaltó el fuerte de Carrera. Tras romper las bolsas de arena, los soldados peruanos fueron masacrados; entre los caídos se encontraban el teniente José Ignacio López, el teniente José Miguel Poblete y el coronel Arias.

Acción del 4.º Regimiento

El 4.º Regimiento, liderado por el coronel Inclán, tomó el fuerte del Este con menos resistencia. Inclán murió defendiendo su posición.

El papel de Alfonso Ugarte

Bolognesi había enviado la división de Alfonso Ugarte (aprox. 600 hombres) al sur para proteger los fuertes. Cuando el fuego se intensificó en la Ciudadela, intentó que Ugarte regresara rápidamente, pero el avance chileno fue tan veloz que solo parte de la división logró llegar al Morro; el resto fue aniquilado.

Durante la toma del Morro, el último símbolo peruano ondeó sobre la plaza. Bolognesi, comprendiendo la imposibilidad de seguir resistiendo, ordenó el cese de los disparos. El coronel Espinosa, en su informe, describió cómo Bolognesi, el capitán Juan Moore, el teniente coronel Saenz Peña y el sargento mayor Armando Blondel fueron muertos en los últimos momentos del combate.

Conclusiones

El asalto chileno se caracterizó por la violencia descontrolada provocada por la dinamita y el caos del combate. No se ha identificado una orden clara de no tomar prisioneros; la masacre parece haber sido fruto del pánico y la confusión.

La batalla dejó entre 700 y 750 muertos chilenos y 473 muertos o heridos peruanos. Se capturaron 1 328 prisioneros peruanos, entre ellos 18 oficiales.

El último cartucho de Bolognesi y la muerte de Alfonso Ugarte (versión chilena)Francisco Bolognesi

El último cartucho de Bolognesi y la muerte de Alfonso Ugarte (versión chilena)

El último cartucho de Bolognesi y la muerte de Alfonso Ugarte (versión chilena)Versión romántica del sacrificio de Alfonso Ugarte

Fuente: "Guerra del Pacífico de Tarapacá a Lima", Valparaíso 1914, pp. 362‑388.