Introducción
El nombre de Daniel Alomía Robles está presente en la escuela más conocida del distrito de San Juan de Lurigancho, en Lima. Maestro de la música, es uno de los artistas peruanos más importantes y reconocidos internacionalmente, autor de una de las melodías que mejor nos representa en el mundo. Muchos la consideran el segundo himno nacional por la profunda resonancia emocional que produce, tanto dentro como fuera del Perú.
Infancia y formación
Nacido en Huánuco el 3 de enero de 1871, Alomía Robles ingresó de niño al coro de la catedral de su ciudad natal. A los 13 años sus padres, Marcial Alomía (de origen árabe-andaluz) y Micaela Robles (de raíces andinas), lo enviaron a Lima para impulsar su talento artístico. Estudió en el Colegio Nacional Nuestra Señora de Guadalupe, donde conoció al maestro Manuel de la Cruz Panizo, compositor y cantor de música religiosa, quien le instruyó en solfeo y canto coral.
Inicialmente ingresó a la Escuela de Medicina San Fernando de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, pero durante una visita a Matucana se interesó por la medicina tradicional con hierbas de la sierra. Ese mismo año viajó a la selva, llegó a San Luis de Shuaro y conoció al franciscano español Padre Gabriel Sala, quien le introdujo en la música de los grupos étnicos Campa. A partir de entonces abandonó la medicina y se dedicó por completo a la composición, el arreglo y la recopilación de temas populares.
Viajes y recopilación de patrimonio musical
Desde los 15 años realizó extensos viajes por el Perú profundo, financiados con sus propios recursos. Recorrió zonas montañosas de difícil acceso, recopilando canciones, leyendas y melodías ancestrales de la época inca y colonial. También recogió instrumentos y cerámicas de culturas precolombinas.
Vida personal
Se casó con la pianista cubana Sebastiana Godoy Agostini, con quien tuvo diez hijos. Tras el fallecimiento de Sebastiana a causa de un cáncer, contrajo matrimonio con su cuñada, Carmela Godoy Agostini, y tuvo dos hijos más, los cineastas peruanos Armando y Mario Robles Godoy. Su nieta, la periodista Marcela Robles Rey (hija de Armando), es también una figura conocida. En 1905 fue alcalde de la ciudad de Huacho.
Obras más destacadas
En 1910 el padre Alberto Villalba Muñoz presentó a la Universidad de San Marcos la obra El cóndor pasa como ejemplo de la escala pentafónica de la música andina, distinta de la heptafónica occidental.
Su repertorio incluye la ópera "Illa Cori" (también conocida como "La conquista de Quito por Huayna Cápac"), la zarzuela "Alcedo" (solo se conserva la pieza "Serenata"), la opereta "La Perricholi" (con fragmentos hallados), 88 canciones para voz y piano (destacando las basadas en poemas de Manuel González Prada), la "Misa de la Gloria" (1909), poemas sinfónicos como "El indio", "Alborada andina" y "El surgimiento de los Andes", y numerosas piezas para piano ("Las acllas en el Coricancha", "En el Caribe", valses, marineras y fox‑trot).
Su canción más famosa, El cóndor pasa, ha sido grabada más de 400 veces por artistas nacionales e internacionales. En 1965 el dúo Simon & Garfunkel la popularizó bajo el título "If I Had You" (versión con letra de Paul Simon). La obra fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación en 1993.
Reconocimientos y últimos años
Alomía Robles recibió el apoyo de instituciones como la American Association for International Conciliation, la Carnegie Foundation, la Universidad de Columbia y la Universidad de Yale, así como del presidente estadounidense Warren G. Harding, quien propuso estrenar su ópera "Illa Cori" en la inauguración del Canal de Panamá (proyecto frustrado por la Primera Guerra Mundial).
En 1933 regresó a Perú después de varios años en Nueva York. En Lima se desempeñó como Jefe de la Sección de Bellas Artes del Ministerio de Educación y dirigió estrenos con la Orquesta Sinfónica Nacional bajo la batuta del maestro Theo Buchwald.
El 18 de junio de 1942 falleció en Chosica (Lima) a causa de una septicemia, dejando composiciones inconclusas y un proyecto de investigación musical en colaboración con el compositor puneño Theodoro Valcárcel.
Legado
Daniel Alomía Robles fue un compositor incansable con profundas raíces andinas. Su enfoque musical, basado en la investigación constante de materiales sonoros autóctonos, lo coloca como pionero del indigenismo musical peruano y, posiblemente, latinoamericano. A través de canciones, piezas para piano y obras mayores, entregó al mundo una visión auténtica y espontánea de la música popular peruana, convirtiéndose en un referente indispensable para la identidad cultural del país.