Historia del calendario occidental
El calendario occidental es un calendario solar que se ha usado en el mundo occidental durante siglos. Se basa en la órbita de la Tierra alrededor del Sol y divide el año en 12 meses con una cantidad específica de días.
Del calendario juliano al gregoriano
Originalmente se utilizó el calendario juliano, introducido por Julio César en el 46 a.C. Este calendario tenía un año de 365 días y añadía un día extra cada cuatro años (año bisiesto) para compensar que la órbita terrestre no dura exactamente 365 días.
Con el tiempo, el calendario juliano fue perdiendo precisión y, para el siglo XVI, estaba desfazado 10 días respecto a las estaciones; el equinoccio de primavera se celebraba el 11 de marzo en lugar del 21 de marzo.
En 1582, el Papa Gregorio XIII promulgó una reforma que dio origen al calendario gregoriano. Este se basa en un año de 365,2425 días y mantiene los años bisiestos cada cuatro años, excepto los años divisibles por 100 que no lo son, salvo los divisibles por 400 (por ejemplo, 2000 fue bisiesto, pero 1900 no).
Adopción mundial
El calendario gregoriano es hoy el más utilizado a nivel global y la norma oficial en la mayoría de los países.
Línea de tiempo
- 46 a.C.: Julio César introduce el calendario juliano.
- 1582: El Papa Gregorio XIII introduce el calendario gregoriano.
- 1752: Gran Bretaña y sus colonias americanas adoptan el calendario gregoriano.
- 1873: La mayoría de los países protestantes lo adoptan.
- 1923: La Iglesia Ortodoxa Rusa lo adopta.
- 1976: China lo adopta.
- 1981: Etiopía lo adopta.
En la actualidad, el calendario gregoriano sigue siendo el referente principal para la medición del tiempo en todo el mundo.