Tierra: La colonia de Georgia concedía parcelas de tierra sin costo a quienes aceptaran ciertas condiciones, como despejar y mejorar el terreno, edificar una vivienda y producir una cantidad mínima de cosechas.
Libertad religiosa: Fue fundada como refugio para disidentes religiosos, especialmente protestantes perseguidos en Inglaterra, garantizando el derecho a practicar su fe.
Oportunidad económica: Permitía a los colonos iniciar sus propios negocios y poseer propiedades, algo difícil de lograr en la Inglaterra del siglo XVIII.
Aventura: Muchos se sintieron atraídos por la perspectiva de comenzar una nueva vida en el Nuevo Mundo y explorar territorios desconocidos.