Durante la ocupación nazi, se establecieron varios guetos como parte del plan de persecución y exterminio de los judíos. A continuación, se presentan los más notorios, su creación, población máxima y destino final.
Gueto de Varsovia (Polonia)
Fundado en octubre de 1940, fue el mayor gueto creado por la Alemania nazi. En su apogeo albergó a más de 400 000 judíos. En el verano de 1942 fue liquidado; la mayoría de sus habitantes fueron deportados al campo de exterminio de Treblinka.
Gueto de Łódź (Polonia)
Establecido en abril de 1940, fue el segundo más grande, con una población máxima de alrededor de 160 000 judíos. Fue desmantelado en agosto de 1944, y la mayoría de sus residentes fueron enviados a Auschwitz‑Birkenau.
Gueto de Cracovia (Polonia)
Creado en marzo de 1941, llegó a albergar a más de 20 000 judíos. En junio de 1942 se liquidó y la mayoría de sus habitantes fueron deportados al campo de exterminio de Bełżec.
Gueto de Vilna (Lituania)
Fundado en septiembre de 1941, alcanzó una población de unos 40 000 judíos. Fue liquidado en septiembre de 1943, con la mayor parte de sus residentes enviados al sitio de masacres de Ponary.
Gueto de Theresienstadt (Checoslovaquia)
Inaugurado en noviembre de 1941, llegó a albergar a más de 58 000 judíos. Funcionó principalmente como campo de tránsito, desde donde los prisioneros fueron deportados a otros campos de concentración.
En todos estos guetos, la población vivía bajo condiciones extremas: hacinamiento, hambre, trabajos forzados y constantes brotes de enfermedad. Miles murieron por inanición, enfermedad o agotamiento, mientras que muchos fueron enviados a los campos de exterminio.