Fundado en 1764, el prestigioso Cadre Noir de Saumur conserva una tradición francesa de arte ecuestre. Originario como academia militar de caballería, perdió su función principal tras las dos guerras mundiales. Convertido en entidad civil, pasó a integrar el Instituto Francés de Caballos y Equitación. En 2011 la UNESCO lo declaró Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Los orígenes del Cadre Noir
Durante el Renacimiento, las cortes italianas alcanzaron su mayor esplendor. Los desfiles, bailes y el uso del caballo como elemento ornamental, además de caza y guerra, se extendieron por las cortes europeas. Los maestros italianos enseñaron nuevas técnicas de montar y presentaron ballets ecuestres acompañados de música y danza. Versailles, los Tullerías y Saint‑Germain se convirtieron en escuelas de equitación modelo para el resto de Europa.
Cuando François Robichon de la Guérinière, escudero de los Tullerías, publicó su Ecole de cavalerie en 1731, la obra se consolidó como un clásico del arte ecuestre.
Escuela de Saumur
A finales del siglo XVI, Enrique IV envió a Philippe Duplessis‑Mornay a Saumur, en Maine‑et‑Loire, para fundar una universidad protestante que incluía una academia de equitación. En 1763, Luis XV encargó al duque de Choiseul la reorganización de la caballería real; la escuela de Saumur empezó a formar a los oficiales encargados del adiestramiento de los regimientos de caballería. Tras la caída del Antiguo Régimen y las guerras napoleónicas, la caballería quedó devastada. En 1814 se creó una academia ecuestre junto al arsenal, y en 1825 Carlos X confirmó la organización de la Real Escuela de Caballería de Saumur. El primer espectáculo del Cadre Noir se realizó en 1828, aunque el nombre oficial no se adoptó hasta 1986.
El uniforme negro
Los instructores visten de negro, diferenciándose de los escuderos de la Escuela Militar de Caballería, que llevan azul. Su gorro, conocido como "bicorne" o "lampion", completa el atuendo. Cuando la escuela de Versalles desapareció en 1830, Saumur se convirtió en el único custodio de la tradición ecuestre francesa.
El impulso del general l'Hotte, jefe de escuderos entre 1864 y 1870, elevó el prestigio del instituto, donde se practicaba la "escuela baja" (trabajo del caballo en sus aires naturales) y la "escuela alta" (control de la colección e impulsión para estilizar los aires). Los escuderos dominan saltos escolares y aires elevados, como el "rebajo" (el caballo se eleva con las patas delanteras), la "croupade" (patada con las extremidades traseras) y la "cabriole" (combinación casi simultánea de ambos).
De lo militar a lo civil
A comienzos del siglo XX, los tanques y aviones sustituyeron al caballo en el campo de batalla, poniendo en duda la utilidad del Cadre Noir dentro del ejército. La escuela empezó a enfocarse en las competiciones ecuestres olímpicas, destacándose en doma, salto y concurso completo. El Estado decidió preservar este patrimonio vivo. En 1972, mediante decreto, se creó la Escuela de Equitación de Saumur, dependiente del Ministerio de Juventud y Deportes, integrando civiles y militares. Así, el Cadre Noir pasó de una institución militar a una entidad civil.
El arte ecuestre
En 2011 la UNESCO incluyó la tradición ecuestre francesa y el Cadre Noir de Saumur en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Este reconocimiento celebra un arte basado en la discreción, la investigación y la complicidad entre jinete y caballo, con especial énfasis en la elegancia. La disciplina excluye el uso de la fuerza física o la coacción psicológica, favoreciendo una relación armoniosa. Los aires escolares, creados originalmente para lograr la sumisión y maniobrabilidad del caballo de guerra, siguen demostrando la solidez del animal y la excelencia del jinete: la pareja perfecta.
Bibliografía
- Historia de los jinetes del Cadre Noir de Saumur, de sus orígenes al siglo XXI, Jean‑Pierre Tuloup, Ediciones Grandvaux, 2000.
- Historia de la equitación francesa, Guillaume Henry, Belin, 2014.