Historia de Europa

Rastreando la batalla romana en Harzhorn

En el año 2000, arqueólogos aficionados hallaron pernos de hierro oxidado en el Harzhorn, una zona boscosa entre Bad Gandersheim y Kalefeld, en el sur de Baja Sajonia. Tras consultar a expertos, se confirmó que esos pernos pertenecían a las catapultas “Scorpio” de las legiones romanas, lo que cambió la visión sobre la presencia romana en Germania. Desde entonces se han desenterrado más de 2.700 piezas, y el sitio cuenta con un centro de información y una ruta de visita que contextualiza los hallazgos.

Historia reescrita

Los paneles informativos explican los acontecimientos de hace unos 1.800 años. Hasta el descubrimiento del Harzhorn, los historiadores creían que los romanos no habían llevado a cabo campañas importantes en el interior de Alemania después de la derrota en la batalla del Bosque de Teutoburgo (9 d.C.) y las campañas de Germanico (14‑16 d.C.).

Sin embargo, los hallazgos de monedas indican que la batalla tuvo lugar bajo el reinado del emperador romano Maximino Tracio, quien combatió a los germanos entre 225 y 240 d.C. También se encontraron puntas de flecha de arqueros sirios, soldados reclutados como mercenarios en provincias ocupadas. Los registros de la época señalan que Maximino empleó lanceros moros y arqueros sirios alrededor del 235 d.C., lo que permite fechar la batalla del Harzhorn en esos años.

Al menos 1.000 legionarios

Una hacha lleva grabada la inscripción “LEG IIII”, que se interpreta como la Legio IV. Los arqueólogos atribuyen la presencia de esta legión, probablemente originaria de Singidunum (actual Belgrado), al sitio.

En total se han recuperado más de 2.700 objetos de una zona de aproximadamente 1.000 × 500 m: sandalias de montar, estacas de tienda, piezas de carros, lanzas, puntas de lanza y otras armas. Las monedas encontradas ayudaron a precisar la fecha del enfrentamiento.

Se estima que al menos 1.000 legionarios ascendían la ladera del Harzhorn, procedentes del norte y de regreso al Rin, cuando fueron emboscados por los germanos. El paso, situado en la cima de una cresta que se extiende de oeste a este, es estrecho (solo 300 m en algunos tramos), lo que permitía a los defensores esperar a los invasores. La mayor concentración de hallazgos se localiza en la cresta principal.

Posiciones de la batalla todavía visibles

Los teutones atacaron con sus lanzas, pero fueron derrotados. El yacimiento está tan bien conservado que es posible distinguir secciones de combate, como el impacto de salvas de flechas o ataques de infantería. Aún quedan preguntas sin respuesta: ¿Cuál era el objetivo romano tan al norte? ¿Era una represalia o una demostración de fuerza?

Gracias a su superior tecnología armamentística, los romanos pudieron abrirse paso. Las catapultas “Scorpio” tenían un gran poder de penetración; sus pernos podían destruir empalizadas de madera y armaduras de metal a unos 120 m de distancia, lo que las convertía en armas extremadamente eficaces para la época. Los investigadores consideran que la batalla no tuvo un claro vencedor: los germanos se llevaron el botín, mientras que los romanos se retiraron hacia el valle del río Leine sin pérdidas mayores.