En la serie "Die Toten von Marnow" se destapa un escándalo sobre pruebas de fármacos realizadas por compañías farmacéuticas occidentales en la RDA. ¿Qué ocurrió realmente?
Por Thomas Naedler y Siv Stippekohl.
Los reportes publicados en Der Spiegel y otros periódicos en 2013 despertaron sospechas: ¿existieron muertes inexplicables durante estudios clínicos patrocinados por gigantes farmacéuticos de Alemania Occidental, financiados con dinero occidental y ahora revelados gracias a los archivos de la Stasi?
Los informes que inspiraron "Los muertos de Marnow"
Según la investigación periodística, la seguridad estatal y el Departamento de Coordinación Comercial (KoKo), bajo la dirección del agente de cambio de divisas Alexander Schalck‑Golodkowski, participaron activamente en los ensayos clínicos encargados por empresas occidentales en la RDA. Estos hechos motivaron al guionista Holger Karsten Schmidt a escribir la novela negra y el guion de la serie "Die Toten von Marnow".
El historiador médico Rainer Erices, especializado en el sistema sanitario de la RDA y miembro del Instituto de Historia y Ética Médica de la Universidad de Núremberg desde 2010, quedó sorprendido por la influencia del Ministerio de Seguridad del Estado (MfS) en dichos estudios. En Mecklemburgo‑Pomerania Occidental, la ministra de Salud y Asuntos Sociales, Manuela Schwesig (SPD), prohibió la destrucción de documentos hospitalarios. En la clínica universitaria de Rostock también se están resguardando con urgencia expedientes de la época de la RDA bajo instrucciones de la dirección, pues son esenciales para la investigación.
Evaluación de archivos de la Stasi y documentación de los estudios
A partir del verano de 2013, científicos independientes, liderados por la Charité de Berlín, comenzaron a analizar los archivos de la Stasi y la documentación de los ensayos conservada por las compañías farmacéuticas involucradas. El equipo registra minuciosamente cada detalle (incluso el consumo de agua, galletas y café en las sedes), entrevista a testigos de la época y publica avisos en busca de personas que pudieran haber sido afectadas como sujetos de prueba.
¿Existió un laboratorio farmacéutico de la RDA? “En principio, todas las compañías farmacéuticas estuvieron involucradas”
En 2016 se presentaron los resultados del proyecto "Ensayos en el Este" en Berlín. Se verificaron 320 ensayos clínicos solicitados por compañías occidentales para la autorización de fármacos. "En principio, todas las compañías farmacéuticas realizaron estudios en la RDA", afirma Volker Hess, profesor que dirigió la investigación y jefe del Instituto de Historia de la Medicina y Ética Médica de la Charité. Más de 100 de esos ensayos se llevaron a cabo entre la construcción del Muro y 1989, en hospitales de distrito y en clínicas universitarias de Greifswald y Rostock, que fueron centros clave en el norte.
Organización centralizada de los ensayos
Los estudios se gestionaban de forma centralizada, principalmente en la Charité de Berlín Este. Según Hess, cualquier empresa que quisiera realizar un ensayo clínico en la RDA después de 1964 debía contactar la Oficina de Asesoría de Berlín Este, lo que garantizaba una regulación y coordinación central. Se probaron fármacos para el sistema circulatorio, enfermedades cardíacas, alergias y también psicotrópicos.
El supuesto escándalo que nunca existió
Los resultados del estudio indican que no hubo escándalo alguno: los ensayos se realizaron bajo los estándares internacionales vigentes en la época. Cada proyecto requería un plan de pruebas detallado y el consentimiento informado de los participantes, a menudo archivado. No se hallaron irregularidades graves. Además, muchos ciudadanos de la RDA estaban motivados a participar, ya que les ofrecía acceso a nuevos fármacos occidentales.
Hubo algunas muertes durante los ensayos, pero fueron documentadas minuciosamente y comunicadas a las compañías. Los pacientes involucrados eran a menudo enfermos graves que recibieron tratamientos experimentales.
¿Quién se benefició?
Según Hess, ambas partes ganaron: las compañías occidentales obtenían datos clínicos, mientras que el sistema sanitario de la RDA, sus médicos e investigadores, adquirían valiosa información y establecían contactos internacionales. El aspecto económico fue secundario; el precio de los fármacos no fue determinante, pues la ventaja principal radicaba en la organización centralizada y ágil.
Ventajas logísticas de la RDA
Los contratos incluían la entrega de los medicamentos más allá del final de la serie de pruebas. El costo de realizar los ensayos en la RDA no era significativamente menor que en otros países, pero la rapidez de la coordinación estatal ofrecía un “paquete todo incluido”. Tras el escándalo del Contergan, la disposición de los alemanes occidentales a participar en estudios disminuyó, lo que incentivó la búsqueda de la RDA como sitio de ensayo.
Problemas éticos
Desde la ética, los ensayos presentan dudas: la disposición de las farmacéuticas occidentales a aprovechar la estructura centralizada de una dictadura sin una contracultura crítica arroja una luz “problemática” sobre la industria farmacéutica.
El papel de la Stasi
Anne Drescher, comisionada estatal para el procesamiento de la dictadura SED en Mecklemburgo‑Pomerania Occidental, confirma que la Stasi, aunque violó leyes de la RDA, no influyó en la selección ni en la ejecución de las fases clínicas. Su interés principal era vigilar los contactos entre médicos de ambos lados y los representantes de las farmacéuticas.
¿Experimentos humanos?
La Stasi también recolectó información, pero a diferencia del programa estatal de dopaje deportivo, no se trató de “experimentación humana” ilícita. Los ensayos se realizaron dentro del marco legal de la época.