Por Carina Werner. Con una televisión portátil, la televisión digital también puede recibirse en la playa.
La televisión digital tiene varios lugares de origen; uno de los más importantes es el norte de Alemania. Lo que expertos de Hamburgo y Braunschweig diseñaron a principios de los años 90 conquistó el mercado una década después: la televisión terrestre digital, conocida como DVB‑T. El 26 de agosto de 1998 se activó el primer transmisor de prueba en el norte de Alemania durante la feria CeBIT Home. Desde entonces, la "televisión en todas partes" se ha desarrollado rápidamente y ha devuelto la antena tradicional al protagonismo.
Cajas de televisión y bosques de antenas
Durante décadas la televisión terrestre por antena fue la norma en Alemania. En la exposición de radio de Berlín de 1928 se mostró por primera vez la recepción mediante antena. Desde los años 50, los «cajas de parpadeo» poblaron los salones, y los tejados se cubrieron de bosques de antenas. En los años 80 llegó la competencia: la televisión por cable y, unos años después, la satelital. Ambas ofrecían mayor diversidad de canales y, a finales del siglo XX, prácticamente habían conquistado el mercado. La transmisión analógica terrestre, con su limitada oferta y la típica imagen «nevosa», ya no podía competir y se encontraba al borde de la extinción.
El "Big Bang" en Braunschweig
Resulta difícil precisar el instante exacto en que nace la historia del DVB‑T, pero probablemente se inició cuando se dibujaron los primeros bocetos del futuro estándar en la Universidad Técnica de Braunschweig. El profesor Ulrich Reimers, entonces director técnico del NDR y pionero de la televisión digital, jugó un papel central. En 1991 se iniciaron discusiones en pequeños grupos de expertos con el objetivo de digitalizar la televisión vía antena y garantizarla como tercera vía de recepción. No por nostalgia, sino por estrategia: los servicios públicos necesitaban un medio que los mantuviera independientes de las decisiones de los operadores comerciales de cable y satélite.
De la idea al experimento
En la primavera de 1992 surgió el grupo de trabajo European Launching Group, que poco después presentó un informe sobre cómo desarrollar un sistema DTVB (Digital Television Broadcasting) para Europa. En septiembre de 1993 el grupo se formalizó como el Proyecto DVB, que se convirtió en el punto de convergencia para el desarrollo de la televisión digital a nivel mundial. Sin embargo, todavía faltaba pasar de pruebas de laboratorio a ensayos extensos en campo y modelos piloto.
El proyecto DVB‑T del norte de Alemania
Los proyectos piloto más relevantes se encuentran en el área metropolitana de Berlín y en el norte de Alemania. El proyecto DVB‑T Berlín/Brandeburgo arrancó en la IFA 1997 con cuatro canales y once programas, marcando la primera presentación pública del estándar fuera del entorno de laboratorio.
El 26 de agosto de 1998, con motivo de CeBIT Home en Hannover, se activó el primer transmisor DVB‑T del norte de Alemania, difundiendo cinco canales de televisión y cuatro de radio. Ese mismo día se firmó el acuerdo para desarrollar un proyecto piloto en la región, garantizando la participación equilibrada de emisoras públicas y privadas.
El piloto se puso en marcha en la CeBIT de marzo de 1999, utilizando la autopista entre Wolfsburgo y Bremerhaven como zona de prueba. Por primera vez a nivel mundial se centró la investigación en la recepción portátil y móvil. Lo que inicialmente se consideró un «producto residual» se convirtió en la mayor fortaleza del DVB‑T: con una pequeña antena de varilla, se podía ver televisión de alta calidad en el coche o en dispositivos portátiles como portátiles y teléfonos móviles. El éxito del piloto sentó las bases para la rápida expansión del servicio en el norte de Alemania y más allá.
Marco de política mediática
El Gobierno federal también reconoció que el futuro de la radiodifusión era digital. A finales de 1997 reunió a emisoras, operadores de redes, institutos de investigación, la industria de electrodomésticos, asociaciones de consumidores y de inquilinos, dando origen a la Iniciativa de Radiodifusión Digital (IDR). En el verano de 1998 se aprobó el "Escenario de partida 2000", que establecía que la tecnología analógica debía ser reemplazada por la digital en los tres plataformas de distribución (antena, cable y satélite) antes de 2010, y que la radio quedaría totalmente digitalizada para 2015.
Primera operación regular en Berlín/Potsdam
El área de Berlín/Potsdam fue pionera: el 1 de noviembre de 2002 comenzó el cambio de la televisión analógica a la terrestre digital. Los espectadores tuvieron que adquirir un decodificador, pero a cambio recibieron más canales y una calidad de sonido e imagen superior. El 4 de agosto de 2003 se apagó por completo la transmisión analógica en la zona.
El cambio en el norte de Alemania
El resto de regiones del norte y oeste siguió el 24 de mayo de 2004: Hannover/Brunswick, Bremen/Unterweser y partes de Renania del Norte‑Westfalia. El evento estuvo acompañado de celebraciones, como la ceremonia en el muelle Pier 51 de Hannover, donde el primer ministro de Baja Sajonia, Christian Wulff, el secretario de Estado Alfred Tacke, el presidente de ARD y director general del NDR, Prof. Jobst Plog, y otros participantes pulsaron el “botón simbólico” para el lanzamiento oficial del DVB‑T. En Bremen la inauguración se celebró a bordo del barco Oceana y, el 8 de noviembre de 2004, Hamburgo y Schleswig‑Holanda iniciaron la recepción digital en las regiones de Hamburgo‑Lübeck y Kiel.
El despliegue se acompañó de una intensa campaña de educación mediática y de una línea directa de atención al público. En total se recibieron más de 35 000 consultas; solo en el área de Hannover se registraron breves interrupciones de imagen en los primeros días, mientras que el resto del proceso transcurrió sin contratiempos.
DVB‑T a nivel mundial
Hoy el DVB‑T está operativo en todo el mundo: Escandinavia, Francia, Australia, Singapur, India y Sudáfrica, entre otros. Un impulso clave fue la Expo 2000 en Hannover, donde muchos delegados estatales viajaron en autobuses VW equipados con receptores DVB‑T y quedaron tan entusiasmados que solicitaron la tecnología para sus países.
Existen innumerables variantes de receptores: decodificadores, tarjetas PC, sticks USB que convierten notebooks en televisores móviles, o televisores de bolsillo digitales para viajeros. Hasta la fecha se han vendido más de once millones de receptores DVB‑T en Alemania. Fabricantes de automóviles, como BMW, casi siempre incluyen dispositivos integrados DVB‑T en sus modelos. A finales de 2008, dos años antes del objetivo de la IDR, se apagó la televisión terrestre analógica en toda Alemania.