Historia de Europa

Lista de los reyes visigodos en su faceta criminal: de Leovigildo a Ervigio

Leovigildo

Leovigildo es considerado el monarca visigodo más importante, pues su reinado marcó un antes y un después en la historia de Hispania. Tras la muerte de Atanagildo, el trono quedó vacante durante varios meses, lo que puso en peligro la unidad del reino y atrajo a vecinos como los bizantinos y los francos. Ante la urgencia, Liuva I fue proclamado rey y designó a su hermano Leovigildo como heredero, compartiendo el poder.

Leovigildo tomó el mando militar y, en pocos años, logró:

  • Expulsar a los bizantinos del sur de la península.
  • Desalojar a los suevos de Galicia.
  • Consolidar su autoridad mediante el matrimonio con una hispanorromana, de quien tuvo a Hermenegildo y Recaredo.

Su política de integración buscó unir a la mayoría hispanorromana con la minoría gótica. En 579 promulgó un código legal que, entre otras cosas, permitía los matrimonios mixtos entre góticos y romanos:

«Se permite la unión matrimonial entre un gótico y una mujer romana, así como entre un romano y una mujer gótica.»

Sin embargo, Leovigildo intentó lograr la unidad religiosa a través del arrianismo, lo que provocó una sangrienta rebelión de su hijo Hermenegildo, influenciado por su esposa católica Ingunda y el obispo Leandro de Sevilla. Tras un asedio de dos años, Hermenegildo fue capturado, condenado a muerte y ejecutado a golpes de maza. En su lecho de muerte, Leovigildo aconsejó a su hijo Recaredo que se convirtiera al catolicismo, lo cual se cumpliría en 587 y 589 en el III Concilio de Toledo.

Lista de los reyes visigodos en su faceta criminal: de Leovigildo a Ervigio

Recaredo

Recaredo, hijo de Leovigildo, consolidó la conversión al catolicismo y, con ello, la unidad religiosa del reino. No obstante, la violencia política continuó: los reyes visigodos mantenían la tradición de los regicidios.

Liuva II

Liuva II, hijo de Recaredo, subió al trono siendo muy joven y sin el respaldo de la nobleza gótica, que todavía resentía la conversión. El general Witerico, veterano de mil batallas, se presentó como salvador y, tras ganar la confianza del joven monarca, lo asesinó en 610. Liuva fue decapitado y su cuerpo arrastrado por las calles de Toledo.

Tulga

Tulga, rey entre 642 y 644, sufrió el primer caso documentado de tonsura forzada como forma de humillación política. Tras ser depuesto por el anciano Chindasvinto, se le cortó el cabello, símbolo de autoridad gótica, y se le obligó a vivir como monje.

Wamba

Wamba fue proclamado rey en 672 en Valladolid, aunque inicialmente rechazó el trono alegando su avanzada edad. Finalmente aceptó bajo presión. Durante su reinado tuvo que sofocar una rebelión encabezada por Paulo, un general de origen hispanorromano que, apoyado por el duque de Tarraconense y algunos obispos, se autoproclamó rey. Wamba derrotó a los rebeldes, los capturó y los humilló públicamente en Toledo, obligándolos a desfilar calvos y descalzos.

Lista de los reyes visigodos en su faceta criminal: de Leovigildo a Ervigio

En 680, ya octogenario y enfermo, Wamba fue engañado por el obispo Julián de Toledo y por Ervigio, miembro de la nobleza palatina, para abdicar. Tras su abdicación, Ervigio revocó las leyes que limitaban el poder de la nobleza y el clero, restableciendo los conflictos que habían marcado a sus predecesores.

Los últimos reyes visigodos

Los últimos monarcas, como Egica, Witiza y Rodrigo, también enfrentaron conspiraciones y asesinatos, aunque sus muertes no están claramente documentadas.

El término morbo gothorum surgió para describir la frecuente práctica de asesinar o destronar a los reyes visigodos, un fenómeno que no es exclusivo de esta monarquía y que se encuentra en otras dinastías, como la bizantina o la otomana.

Una epidemia de violencia que marcó a los visigodos.