En este caso, nuestra heroína es Agustina de Aragón (Agustina Saragossa Domenech o Agustina Zaragoza, tras castellanizar su apellido).
Su intervención en los asedios que sufrió la ciudad de Zaragoza durante la Guerra de la Independencia en 1808 es conocida por todos. En el primer asedio, tras la caída de casi todos los defensores de la puerta del Portillo, Agustina disparó el cañón y obligó a los franceses a retirarse. El general Palafox la distinguió y la nombró artillera del Batallón de Artillería del Ejército de Aragón.
En algunos documentos hallados, pertenecientes al ayudante de artillería Manuel Coleta, aparece una lista, fechada el 8 de septiembre de 1808, de los artilleros supervivientes (97) del primer asedio, destinada a la nómina. Aunque había sido condecorada y catalogada como heroína, el ayudante temía que el pagador no creyera que existía una mujer artillera y anotó al margen (disculpe la calidad de la imagen):
Por orden de S.E. (Su Excelencia, el general Palafox)
Fuente: Heraldo de Aragón (31/10/2010)