Sylvester Graham y la reforma sanitaria
Sylvester Graham (1794‑1851) fue un ministro presbiteriano estadounidense que participó en los movimientos de templanza del siglo XIX. Mientras sus contemporáneos luchaban contra el alcohol, la esclavitud o los derechos de la mujer, Graham centró su atención en la salud física y, sobre todo, en la moral sexual.
Según él, la degeneración de la sociedad estadounidense se manifestaba en la masturbación de los jóvenes, en las relaciones sexuales sin procreación y en el consumo de carne, especias y alcohol, alimentos que, según su teoría, alimentaban los impulsos carnales.
La dieta Graham
Para “curar” esos males, Graham propuso una alimentación basada en frutas y verduras frescas, pan integral y cereales, excluyendo la carne y las especias. Permitía la leche, el queso, la mantequilla y los huevos, siempre con moderación. Además, recomendaba hábitos higiénicos como el baño diario, el cepillado de dientes, el aire fresco y el ejercicio.
El pan Graham y la crítica al pan blanco
En su Tratado del pan y su fabricación (1830) denunció la baja calidad del pan industrializado. La rápida urbanización había llevado a la producción masiva de harina adulterada con tiza y blanqueada, lo que, según Graham, era perjudicial para la salud. Desarrolló su propio proceso para elaborar harina integral, dando origen al pan Graham y, más tarde, a las galletas Graham.
Los seguidores: los grahamitas
Aunque muchos lo ignoraron e incluso sufrió intentos de linchamiento por parte de carniceros y panaderos, Graham reunió a un grupo de adeptos que seguían al pie de la letra sus preceptos, conocidos como grahamitas. Algunos establecimientos publicitaban en sus ventanas el uso de harina Graham como si fuera una distinción culinaria.
Graham consideraba su misión divina y, por ello, nunca patentó su harina ni buscó beneficios económicos. Sus problemas financieros fueron constantes y, a mediados de la década de 1840, su radicalismo provocó divisiones entre sus seguidores, llevándolo a retirarse de la vida pública. Murió en 1851, a los 57 años.
John Harvey Kellogg y la expansión del desayuno americano
El médico John Harvey Kellogg, discípulo de Graham, fundó en 1878 un cereal llamado granola y, posteriormente, los famosos corn flakes. En su sanatorio de Battle Creek (Michigan) aplicó las ideas de Graham para crear un desayuno que, según él, ayudaba a combatir los impulsos “autodestructivos”, término que usaba para referirse a la masturbación.
Métodos de control sexual en los sanatorios
Kellogg empleó medidas extremas para “reprimir” la masturbación, entre ellas la circuncisión sin anestesia, el uso de ataduras, jaulas genitales, choques eléctricos y la aplicación de sustancias irritantes como el fenol en el clítoris. Estas prácticas reflejan la visión moralista y pseudocientífica de la época.
Legado y conclusión
Si bien Graham es a menudo recordado como precursor del vegetarianismo, sus motivaciones estaban más vinculadas a la represión sexual que a la defensa del medio ambiente o la salud. Su harina dio origen a productos masivos como las galletas Graham y, a través de Kellogg, al imperio del desayuno industrializado.
Hoy, la dieta vegetariana se celebra por sus beneficios nutricionales y éticos, muy lejos de los objetivos originales de su creador.
Fuentes: The Atlantic, Atlas Obscura