Introducción
Este artículo, basado en el libro De Covadonga a Tamarón, analiza el mito de que el Condado de Castilla se independizó del Reino de León bajo el mandato del conde Fernán González (932‑970). Se examinan las fuentes que hablan de esa supuesta independencia y se muestra por qué muchos historiadores la consideran una construcción posterior.
1. La figura de Fernán González
El primer documento que menciona a Fernán González como conde de Castilla es un diploma del monasterio de San Pedro de Cardeña fechado en 932; documentos anteriores se consideran falsificaciones posteriores. En 929 ya ostentaba el título de conde de Lara.
Hijo de Gonzalo Fernández, también conde de Castilla y Burgos, Fernán González acumuló en 932 los condados de Castilla, Lara, Burgos, Cerezo y Lantarón, además del territorio de Álava, según un diploma del monasterio de San Román de Tovillas.
Al casarse con Sancha, hija de la reina Toda de Pamplona, se convirtió en cuñado del rey Ramiro II de Navarra, lo que reforzó su posición política.
La pregunta central es: ¿cuándo y por qué se empezó a considerar a Fernán González como el primer conde independiente de Castilla?
2. Fuentes históricas medievales
Los relatos que aluden a la independencia del condado aparecen en crónicas del siglo XII y XIII, periodos marcados por tensas relaciones entre Castilla y León. Se identifican cuatro versiones principales del mito.
a) Fernán González como libertador del condado
La primera mención proviene de la Crónica Najerense (1185‑1193), que describe a Fernán González como quien «sacó a los castellanos del yugo leónico». Esta versión se repite en De rebus Hispaniae, obra del arzobispo de Toledo Rodrigo Jiménez de Rada escrita en la primera mitad del siglo XIII. Jiménez de Rada, cercano a los reyes Alfonso VIII de Castilla y Fernando III, presenta al conde como un héroe que trajo paz y libertad al pueblo castellano.
Ambas crónicas se produjeron en contextos políticos diferentes: la Najerense durante la rivalidad entre Alfonso VIII de Castilla y Alfonso IX de León, y la obra de Jiménez de Rada cuando Castilla y León ya estaban unificadas bajo Fernando III, lo que justifica la exaltación de un pasado glorioso castellano.
b) Los jueces de Castilla
Otra versión, poco aceptada por los especialistas, vincula la independencia al mito de los jueces legendarios de Castilla (Nuño Rasura y Lain Calvo). Esta narración fue creada para reforzar la idea de una tradición jurídica propia, pero carece de fundamento histórico.
c) La leyenda del caballo y el azor
Según el Poema de Fernán González (siglo XIII), el conde regaló a Sancho I de León un caballo y un azor a cambio de una deuda simbólica que, al crecer, se condonó a cambio de la independencia de Castilla. La historia circuló en la Estoria de España de Alfonso X y parece reflejar la consolidación de la identidad castellana en la época de la reunificación bajo Fernando III.
d) Independencia jurídica
Un texto del siglo XIV, el Derecho de Castilla la Vieja, relata que los castellanos quemaron copias del Fuero Juzgo en Burgos como símbolo de su separación del derecho leónico. Dada su posterioridad y su carácter legendario, no constituye una fuente fiable.
Conclusión
Tras repasar las fuentes medievales que alimentan el mito, resulta evidente que la idea de una independencia real del Condado de Castilla es, en gran medida, una construcción posterior, impulsada por intereses políticos y narrativos de los siglos XII al XIV. En la segunda parte de esta serie se discutirán los estudios modernos (desde los años 60) que desmontan el mito y ofrecen una visión más equilibrada de la relación entre Castilla y León.
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Fuentes:
- Andrés Altés Domínguez, La independencia del condado de Castilla. Génesis y sentido de un mito (siglos XIX‑XXI), Ediciones Ergastula, Madrid 2017.
- Gonzalo Martínez Díez, El condado de Castilla (711‑1038). Historia versus leyenda (I), Ediciones Marcial Pons, 2005.
- Daniel Fernández de Lis, De Covadonga a Tamarón. La historia de la monarquía asturleonesa de Pelayo a Vermudo III.