Entrada tomada del libro *The Plantagenets*.
Un escenario legendario
El castillo de Nottingham es famoso por las historias de Robin Hood y el Sheriff de Nottingham, relatos que siguen cautivando al público. Sin embargo, dos siglos después de la leyenda del arquero, ocurrió allí un episodio real que rivaliza con las aventuras de la serie *Game of Thrones*.
El reinado de Eduardo II y la rebelión
En 1327, Eduardo II, un monarca débil, había entregado el poder a sus favoritos, Piers Gaveston y Hugh Despenser. Su esposa, Isabel de Francia, y su amante Roger Mortimer encabezaron una rebelión que lo depuso. Tras la caída del rey, su hijo adolescente, Eduardo III, fue coronado. Eduardo II murió en circunstancias sospechosas y Mortimer se apoderó de tierras y poder, eliminando sistemáticamente a la nobleza que se oponía a él.
El ascenso de Eduardo III
A medida que crecía, Eduardo III demostró ser un digno heredero de su abuelo, Longshanks. En 1330 convergieron dos hechos críticos: varios amigos del joven rey fueron citados a Nottingham bajo sospecha de conspirar contra Mortimer, y surgieron rumores de que la reina Isabel podía estar embarazada de su amante, amenazando la sucesión legítima.
La conspiración del túnel secreto
Decidido a actuar, Eduardo III descubrió que Mortimer se sentía seguro dentro del fortificado castillo de Nottingham. No obstante, el guardia del castillo, William Elam, aliado del rey y experto en los túneles subterráneos, no estaba bajo el control de Mortimer.
Elam reveló a un grupo de nobles leales, liderado por William Montagu, la existencia de un túnel que conectaba la parte exterior del castillo con los aposentos privados de la reina. Elam se encargó de mantener abierto el acceso, mientras Montagu y sus compañeros se preparaban para detener a Mortimer.
El juicio y la caída de Mortimer
Mortimer fue capturado, juzgado por el Parlamento y hallado culpable de traición y del asesinato de Eduardo II. Fue ejecutado, marcando el fin de su tiranía.
El comienzo de un gran reinado
Con la victoria de Eduardo III, se inició lo que muchos consideran el mejor reinado de la dinastía Plantagenet… pero esa es historia para otro momento.