
Orígenes y carrera de Didius Juliano
Didius Juliano nació en la zona que hoy conocemos como Milán. A los quince años se trasladó a Roma para continuar sus estudios, probablemente bajo la tutela de la familia de la madre del futuro emperador Marco Aurelio.
Su linaje senatorial le abrió las puertas de la administración pública: ocupó cargos como cuestor, edil y pretor. Tras ejercer como propedécito en varias provincias, fue elegido cónsul, siguiendo el típico «cursus honorum» romano.
La subasta del trono
Tras el asesinato del emperador Cómodo en el año 192 d.C., el poder real quedó en manos de la Guardia Pretoriana. El prefecto de la Guardia, Septimio Severo, marchó hacia Roma con la intención de imponer su propio candidato.
Ante la falta de un sucesor claro, los miembros de la Guardia organizaron una subasta del cargo imperial. Didius Juliano, entonces gobernador de la provincia de Britania, ofreció 25 millones de sestercios y fue proclamado emperador el 28 de marzo de 193 d.C.
Esta compra del trono rompió la dignidad del cargo y escandalizó a la población romana, que veía al "princeps" como un representante de los ciudadanos, no como una mercancía.
Su breve reinado y caída
El reinado de Juliano duró apenas 64 días. La mayoría de la Guardia lo abandonó, y el Senado, bajo la presión de Septimio Severo, lo declaró enemigo del Estado.
El 1 de junio de 193 d.C., la Guardia que lo había apoyado lo entregó a los soldados de Severo, quienes lo ejecutaron sin piedad. Sus últimas palabras fueron, según la tradición, "¿Qué he hecho? ¿A quién he matado?"
Juliano nunca llegó a ejercer autoridad real; su legado quedó marcado por la avaricia y la pérdida de prestigio del imperio.