Historia de Europa

¿Qué tiene que ver Piłsudski con los condones? 10 curiosidades que no conocías del mariscal

Resumen

Józef Piłsudski es una figura polémica: héroe para unos, cobarde para otros. A continuación, diez datos poco conocidos que revelan su faceta multidimensional.

10. Con solo 2 rublos confundió a la administración zarista

En 1887 Piłsudski fue exiliado a Siberia por su participación en los preparativos del atentado contra el zar. Allí conoció a Leonarda Lewandowska y, tras su liberación, él le escribió una solicitud para cambiar su condena a supervisión policial en Vilna, añadiendo dos rublos para pagar la respuesta telegráfica. La administración rechazó la petición, pero el dinero quedó circulando entre los archivos policiales, obligando al Estado a cubrir el gasto. De forma accidental, el futuro mariscal obligó a la burocracia zarista a gastar una suma inesperada.

9. El primer presidente de la República lo consideraba un cobarde

Piłsudski colaboró con Maria Kiersnowska dentro del PPS. Aunque ella lo trató como a un primo y le presentó a su círculo, Kiersnowska nunca lo amó; prefería a Stanisław Wojciechowski. En una ocasión, mientras servían de mensajeros, una patrulla rusa los sorprendió y Piłsudski se asustó visiblemente. Maria lo tachó de terrible cobarde y, con esa opinión, confundió incluso al futuro presidente polaco.

8. Casi se convierte en santo patrón de una ciudad palestina

En 1935, Stanley Philipson presentó al Consulado Polaco en Jerusalén el proyecto de fundar una nueva ciudad en Palestina que llevaría el nombre de Tel‑Piłsudski, en honor al mariscal fallecido. La idea recibió un trato favorable del Ministerio de Relaciones Exteriores polaco, pero los diplomáticos dudaron de la idoneidad del proponente y temían que el uso del nombre Piłsudski pudiera afectar la percepción árabe y servir a especulaciones inmobiliarias. Finalmente, el proyecto se abandonó.

7. Llegó a ser jefe de Estado gracias a su inactividad

Cuando los alemanes lo internaron en Magdeburgo (1917), muchos pensaron que su carrera había terminado. Sin embargo, la internación le liberó de cualquier acusación de colaboración con las Potencias Centrales. Allí disfrutó de una cómoda casa de dos pisos, jugó al solitario, al ajedrez y escribió sus memorias. Tras su liberación volvió a Varsovia y se convirtió rápidamente en el principal candidato a liderar la Polonia renacida; sus meses de “inactividad” fueron decisivos para su estatus de héroe nacional.

6. Perdió a su famosa yegua Kasztanka por la imprudencia de sus colaboradores

Kasztanka, la yegua blanca con cuatro “calcetines” blancos, acompañó a Piłsudski en numerosos desfiles. En el aniversario del noveno año de la independencia, durante una parada en Varsovia, alguien la colocó sin supervisión en el vagón del tren. La marcha causó lesiones graves; la yegua no pudo volver a montar y falleció el 22 de noviembre de 1927. En el funeral del mariscal se sustituyó por otro caballo de color similar, con solo tres “calcetines”, para que la ceremonia no quedara sin su emblemática montura.

5. Vendió Bielorrusia a los bolcheviques

Tras la victoria de la Batalla de Varsovia (1920), las negociaciones de paz en Riga fueron difíciles. Documentos recientemente descubiertos revelan que, a instancias del vicepresidente del gobierno Ignacy Daszyński, Piłsudski aceptó ceder a los soviéticos territorios de Bielorrusia a cambio de que no interfirieran en la guerra civil rusa ni apoyaran la independencia ucraniana. La decisión buscaba desacreditar a sus rivales políticos en Polonia.

4. Contaba con una talentosa gestora

Kazimiera Iłłakowiczówna, su secretaria, fue encargada de vender sus textos a la prensa. Piłsudski quería que su entrevista apareciera solo en un diario y, al preguntar por el precio, respondió que estaba dispuesto a pagar ocho mil zlotys. Iłłakowiczowa negoció con el periódico Express Poranny, que aceptó la oferta. El dinero recaudado se destinó a obras benéficas y Piłsudski comentó: “Y dicen que la literatura no paga”.

3. Hitler no lloró al despedirse de él

Existe el mito de que Adolf Hitler decretó tres días de luto nacional por la muerte de Piłsudski. En realidad, el canciller solo emitió la orden de duelo estándar que se aplicaba a la muerte de cualquier jefe de Estado: izado a media asta de las banderas entre el 13 y el 18 de mayo. El mismo protocolo se siguió en Francia y en otros países, pero no hubo una campaña de luto nacional como se suele afirmar.

2. Se le relacionó con la publicidad de condones

En la década de 1930 la marca de chicles Olla‑Gum lanzó campañas publicitarias muy llamativas que incluían eslóganes como “¡Aunque haya crisis, no puedes vivir sin Olla!”. Incluso surgieron parodias en las que se cantaba: “Olla‑Gum es nuestra arma femenina…”. Según el escritor Stanisław Grzesiuk, en una escuela alguien dibujó a Piłsudski en la pizarra y añadió: “¡Hasta el mariscal usa Olla‑Gum!”. La anécdota se volvió popular entre los estudiantes.

1. Hizo que los bolcheviques llegaran hasta Varsovia

En 1920 Piłsudski subestimó al Ejército Rojo, describiéndolo como “soldados mal comandados sin fortaleza”. Creyó que Polonia no tendría problemas en enfrentarse a ellos y, pese a sus advertencias, no tomó medidas preventivas cuando la caballería de Budión llegó a las afueras de la capital. Su exceso de confianza provocó que los bolcheviques avanzaran hasta los límites de Varsovia, obligando a una retirada estratégica que casi termina en desastre.