Historia de Europa

Sufragistas y suffragettes: la lucha de las mujeres en Inglaterra

Emmeline Pankhurst (1858‑1928) dijo: "Mientras las mujeres consientan ser gobernadas injustamente, seguirán siendo gobernadas".

En la segunda mitad del siglo XIX el Reino Unido estaba bajo el mandato de la reina Victoria. Las mujeres eran consideradas ciudadanas de segunda clase: sin derechos políticos, con salarios de un tercio del hombre y sin acceso a la educación. La mujer casada «no tenía identidad propia, estaba subordinada a su marido».

Ante esta situación, un grupo de mujeres decidió que la única forma de mejorar su posición era conseguir el derecho al voto. A continuación, repasamos la historia de los sufragistas y las suffragettes inglesas que, tras un siglo de lucha, lograron el sufragio universal.

Los sufragistas: los primeros defensores del voto femenino

En la monarquía constitucional de la época solo los hombres blancos acomodados podían votar. A partir de 1884 una ley reconoció a las mujeres la capacidad de poseer bienes, convirtiéndolas en individuos legales y abriendo la puerta a otras reivindicaciones.

Una de las protagonistas fue Millicent Garrett Fawcett (nacida en 1847). Viuda desde 1884, dedicó su vida a la política y fundó, en 1897, la National Union of Women's Suffrage (NUWS), que aglutinó a los grupos sufragistas del país. Bajo su liderazgo, la NUWS organizó campañas legales y pacíficas, como la presentación de 29.859 firmas ante el Parlamento en 1900.

Entre las activistas más destacadas estaba Selina Cooper, líder del sector textil, que movilizó a trabajadoras en favor del voto femenino.

Sufragistas y suffragettes: la lucha de las mujeres en Inglaterra

Las suffragettes: "acciones, no palabras"

En 1903, Emmeline Pankhurst y sus hijas Christabel, Sylvia y Adela fundaron la Women’s Social and Political Union (WSPU). Rechazando los métodos legales, adoptaron el lema "acciones, no palabras" y organizaron protestas, interrupciones de actos públicos y actos de desobediencia civil.

Un episodio famoso ocurrió en 1905, cuando Christabel Pankhurst y una compañera fueron expulsadas de una reunión política, arrestadas y encarceladas por desafiar a la autoridad. El caso generó una amplia cobertura mediática.

Sufragistas y suffragettes: la lucha de las mujeres en Inglaterra

Sufragistas vs. suffragettes: activismo legal frente a activismo violento

Mientras los sufragistas mantenían una estrategia pacífica y constitucional, las suffragettes recurrían a manifestaciones prohibidas, bloqueos y, a partir de 1908, a la destrucción de ventanas en Londres. El gobierno liberal, bajo Herbert Henry Asquith, se mostró hostil a ambas corrientes.

En 1907, los sufragistas organizaron una marcha de 5.000 mujeres bajo la lluvia. En 1908, las suffragettes realizaron una manifestación masiva en Hyde Park con 50.000 mujeres y 200.000 espectadores, pero el Parlamento siguió sin responder.

Ante la falta de avances, Theresa Billington Greig fundó la Woman Freedom League, que optó por tácticas más moderadas, como boicots al censo y al pago de impuestos.

Sufragistas y suffragettes: la lucha de las mujeres en Inglaterra

Guerra de atrición entre suffragettes y la autoridad

Las suffragettes fueron arrestadas con frecuencia. En 1909, una de ellas inició una huelga de hambre en prisión, lo que provocó que el gobierno empezara a forzar la alimentación mediante sondas nasales, provocando escándalo público y la denuncia de 116 médicos.

Para 1910, el movimiento contaba con 290.000 simpatizantes en todo el país.

Aumento de la violencia y el "Viernes Negro"

El 18 de noviembre de 1910, Emmeline Pankhurst lideró una protesta frente al Parlamento que terminó con la brutal represión policial bajo órdenes de Winston Churchill. Más de 130 mujeres presentaron denuncias por agresiones; el episodio quedó conocido como "Viernes Negro".

En marzo de 1912, las suffragettes intensificaron la campaña de destrucción de vidrieras en el oeste de Londres, y en junio de 1913 la activista Emily Davison se arrojó bajo el caballo del rey en la carrera de Derby, convirtiéndose en mártir del movimiento.

Sufragistas y suffragettes: la lucha de las mujeres en Inglaterra

Las suffragettes y la Primera Guerra Mundial

Con el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914, el movimiento suspendió sus acciones violentas a cambio de la liberación de las detenidas y se volcó al esfuerzo bélico, trabajando en fábricas y cuidando a los heridos.

La participación femenina en la guerra obligó al gobierno a reconocer que no podía seguir negando el voto a las mujeres. En 1918, el Representation of the People Act concedió el sufragio a todos los hombres mayores de 21 años y a las mujeres mayores de 31 que cumplieran ciertos requisitos, sumando 6 millones de mujeres al electorado.

Diez años después, en julio de 1928, la legislación alcanzó la igualdad total: el voto se extendió a cualquier persona mayor de 21 años, sin distinción de sexo.

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