Historia de Europa

Caballería de la Grecia antigua: de la época geométrica a Alejandro

Caballería de la Grecia antigua: de la época geométrica a Alejandro

Introducción

La falange acorazada era, sin duda, la principal arma de los griegos. Pero ninguna arma por sí sola garantiza la victoria. Los griegos lo sabían desde la prehistoria, cuando vencían a sus enemigos gracias a la estrecha coordinación entre los distintos componentes de sus ejércitos.

Funciones de la caballería

En la época clásica, a diferencia de la época arcaica, la caballería no era el eje central del combate; su papel era esencialmente auxiliar. Se encargaba de cubrir los flancos de la falange amiga, de desbaratar a la infantería ligera enemiga que acosaba a los hoplitas, de explorar y despejar el terreno antes del avance de la falange y de perseguir al enemigo derrotado.

Por tanto, la mayoría de los jinetes eran de caballería ligera, sin corazas, armados con jabalinas y espadas. Con el tiempo surgió una caballería más pesada, con cascos y corazas y, además, una lanza corta.

La verdadera caballería de choque apareció en Macedonia a partir del siglo VI a.C., cuyos jinetes portaban largas lanzas de 3‑3,5 m, el xyston. En el sur de Grecia, la morfología del terreno dificultó el desarrollo de este tipo de unidades.

Ejemplos destacados

Thessalia, bajo los Alevídidas, contaba con una caballería numerosa y de élite. En la mitad del siglo VI a.C. derrotó a los Foceos en la llanura, pero al intentar invadir la montañosa Focis fue superada por los espartanos ligeros, no por los hoplitas.

Durante la guerra civil de Lilántide entre Chalkis y Eretria, la caballería tesalia mostró su valía. Según la tradición, en este conflicto se prohibió el uso de armas de fuego por acuerdo entre las partes.

En Atenas se formó una división de 1 000 jinetes ligeros y 200 arqueros a caballo; sin embargo, en batallas como Maratón y Platea la armada griega careció de apoyo caballeresco significativo.

Esparta, aunque teóricamente disponía de una guardia real de 300 hombres (los 300 de Leónidas), inicialmente utilizó a sus jinetes como infantería montada. Sólo a mediados del siglo V a.C. creó una verdadera caballería de 400 jinetes, organizados en formaciones cuadradas de hasta ocho filas de profundidad.

Formaciones tácticas

Los tesalios fueron pioneros de la formación romboidal, que otorgaba gran flexibilidad al permitir ataques, desenganches y retiros en cualquier dirección. En cada esquina del rombo estaban los oficiales: el hilárco en la punta, los guardias en los flancos y la retaguardia en la base.

Filipo II de Macedonia evolucionó esta idea con la formación de cuña o emboloide, esencialmente una cuña triangular (simple o doble) con la punta dirigida al enemigo. En la base se situaba un número impar de jinetes, disminuyendo el número por fila a medida que se ascendía. Esta disposición era ideal para la caballería de choque macedónica, los Companeros, que empuñaban el largo xyston.

Conclusiones

En la mayor parte del periodo analizado, la caballería griega cumplía funciones auxiliares y rara vez podía derrotar a una falange pesada sin el apoyo de la infantería. Sin embargo, la caballería macedónica, por su peso y velocidad, logró romper formaciones hoplíticas y se convirtió en un elemento decisivo en las campañas de Alejandro Magno. Los carros de guerra, por su parte, permanecieron en uso hasta el siglo VI a.C.