Introducción
El Imperio romano alcanzó su mayor extensión entre los siglos I y II d.C., incorporando vastas regiones de Europa, África del Norte y Oriente Próximo.
1. Italia
El corazón del imperio, la península itálica, fue conquistada y unificada gradualmente, derrotando tribus y ciudades‑estado locales.
2. Europa occidental
Los romanos sometieron la Galia (actual Francia, Bélgica y partes de Alemania, Suiza y los Países Bajos), Hispania (España y Portugal) y Britania (Gran Bretaña).
3. África del Norte
Tras las Guerras Púnicas, Roma tomó Cartago y la provincia de África (actual Túnez). Más tarde se añadieron Numidia, Mauritania y Egipto.
4. Balcanes y Grecia
Durante los siglos II‑I a.C., se incorporaron los Balcanes, incluyendo Grecia, Iliria (Albania y partes de Croacia y Eslovenia).
5. Anatolia y Oriente Próximo
Se anexó el reino de Ponto en Asia Menor y se creó la provincia de Bitinia y Ponto. También se controló Siria, Judea (actual Israel y Palestina) y partes de Armenia.
6. Extensión mediterránea
El dominio romano llegaba a la costa sur del Mediterráneo: Mauritania, Numidia, Egipto, Cirenaica (Libia) y partes de Arabia Petraea (Jordania).
Estas conquistas dieron origen a un imperio que influyó decisivamente en la civilización europea, el derecho y la cultura, alcanzando su apogeo bajo el emperador Trajano a principios del siglo II d.C.