El budín de pan en el Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial
Durante la Segunda Guerra Mundial, el budín de pan se consolidó como uno de los postres más habituales en los hogares británicos.
Las raciones de alimentos limitaban la disponibilidad de harina, azúcar, mantequilla y huevos, ingredientes esenciales para los postres tradicionales. Frente a la escasez, la población buscó alternativas ingeniosas.
El budín de pan permitía aprovechar el pan duro y los pocos ingredientes que quedaban, convirtiéndose en una estrategia de “aprovechar y reparar” (make‑do‑and‑mend) que reducía el desperdicio y hacía un uso eficiente de los recursos limitados.