Sistema de pesos y contrapesos
El sistema de pesos y contrapesos (checks and balances) se diseñó para que ninguna rama del poder público pueda dominar al resto.
Cada una de las tres ramas —ejecutiva, legislativa y judicial— posee facultades específicas que le permiten limitar o controlar a las otras.
Ejemplo práctico: el presidente puede vetar una ley aprobada por el Congreso, pero el Congreso puede anular ese veto con una votación de dos tercios de sus miembros.
De esta forma se garantiza un equilibrio constante y se protege la democracia.