Incremento del comercio
Las Cruzadas ampliaron las rutas comerciales entre Oriente Medio y Europa, facilitando el intercambio de mercancías, tecnologías y productos agrícolas.
El contacto con el mundo islámico introdujo al continente europeo productos como el azúcar y el arroz, así como técnicas avanzadas de riego, lo que supuso importantes avances económicos y mejoras en el estilo de vida.
Este auge comercial favoreció la urbanización, ya que las ciudades comerciales prosperaron y se convirtieron en centros de crecimiento.