Neutralidad de Andorra
Durante la Primera Guerra Mundial, el pequeño principado de Andorra se mantuvo neutral. No envió tropas ni suministros a ninguno de los bandos y no participó en los combates.
Esta postura fue respetada tanto por las Potencias Aliadas como por las Potencias Centrales, lo que permitió al país conservar su estabilidad interna y su autonomía.