Reclamaciones territoriales
El mayor punto de fricción entre Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Soviética fue la distribución de territorio en Europa del Este. Moscú presionó para incorporar gran parte de Polonia, Rumanía y Checoslovaquia bajo su esfera de influencia, mientras que Washington y Londres adoptaron posturas más moderadas, buscando limitar la expansión soviética.
Desmilitarización de Alemania
Otro tema controvertido fue cómo desarmar a Alemania. La URSS abogó por la destrucción total de las fuerzas armadas y la industria bélica alemanas, con el objetivo de eliminar cualquier capacidad de revanchismo. Por su parte, EE. UU. y el Reino Unido propusieron una desmilitarización parcial, permitiendo que Alemania mantuviera una estructura mínima para su autodefensa y la estabilidad de la región.
Democratización de Alemania
Finalmente, la forma de gobierno que tendría el país fue objeto de intenso debate. Moscú deseaba instalar un régimen comunista alineado con el bloque soviético. En contraste, Washington y Londres defendían la creación de un gobierno democrático y pluralista, basado en elecciones libres y respetando los derechos civiles.