Ubicación de los centros industriales en la mitad del siglo XIX
En la década de 1850, la mayor parte de los centros industriales se concentraba en el noreste de los Estados Unidos. Esta zona contaba con recursos abundantes como carbón, mineral de hierro y energía hidráulica, esenciales para la industrialización.
Además, los estados del noreste disponían de una numerosa población de trabajadores calificados y de una red de transporte bien desarrollada, que incluía ferrocarriles y canales. Estas ventajas hicieron del noreste el motor del crecimiento industrial de la época.