Educación infantil (Préscolaire)
Disponible para niños de 2 a 6 años. Se centra en la socialización, el desarrollo del lenguaje, la motricidad y la expresión creativa. No es obligatoria, pero tiene una alta asistencia. Incluye las maternelles (guarderías para 3‑6 años) y las écoles maternelles (preescolares para 3‑5 años).
Escuela primaria (École Élémentaire)
La educación obligatoria comienza a los 6 años y dura cinco años. Se imparten materias básicas como lengua francesa, matemáticas, historia, geografía, ciencias y educación física.
Los tres primeros años constituyen el ciclo de aprendizajes fundamentales, que refuerza habilidades básicas. Los dos últimos forman el ciclo de consolidación, profundizando conocimientos y preparando al alumnado para el nivel secundario.
Educación secundaria (Collège)
Con una duración de cuatro años, empieza a los 11 años. Las asignaturas incluyen lengua y literatura francesa, matemáticas, ciencias, historia‑geografía y lenguas extranjeras modernas. Los estudiantes pueden elegir optativas y participar en actividades extraescolares.
Escuela secundaria superior (Lycée)
Programa de tres años al que se accede a los 15 años (después del collège) o a los 18 (después de la seconde). Se ofrecen tres vías: general, tecnológica y profesional. El alumnado se especializa en materias específicas y se prepara para la educación superior o el mundo laboral.
Diplomas y exámenes
A lo largo del recorrido académico se realizan evaluaciones nacionales, entre ellas el Diplôme National du Brevet (DNB) al final del collège y el Baccalauréat (Bac) al término del lycée. El Bac es crucial, pues determina el acceso a la universidad y influye en las oportunidades laborales.
Calendario escolar
El año lectivo francés va de principios de septiembre a finales de junio, dividido en tres trimestres. Las vacaciones incluyen el receso de Toussaint en noviembre, las fiestas de Navidad, el descanso de invierno en febrero y el de primavera en abril, además de otros festivos nacionales.
Educación superior
Tras el lycée, los estudiantes pueden continuar en universidades, en las grandes écoles (instituciones de élite) o en otros centros de formación postsecundaria.
El objetivo del sistema educativo francés es ofrecer una formación integral que combine conocimientos académicos, pensamiento crítico y desarrollo personal, preparando a los jóvenes para estudios posteriores, el empleo y una participación activa en la sociedad.