Respuesta
La afirmación no es correcta. La Primera Guerra Mundial no puede considerarse una extensión de los conflictos que se desarrollaron entre 1815 y 1914.
Estas guerras tenían causas distintas, involucraban a diferentes naciones y se desenvolvían en contextos geopolíticos propios, por lo que el estallido de 1914 representa un punto de quiebre y no una mera continuación.