Aumento del gasto militar y la carga tributaria
La necesidad de mantener un ejército grande y poderoso para defender las fronteras del imperio provocó un incremento del gasto militar y de los impuestos, lo que tensionó la economía y generó descontento entre la población.
Sobreextensión y decadencia
El enorme tamaño del imperio dificultó su administración y control, lo que condujo a su declive en los siglos III y IV d.C. Este proceso se debió a múltiples factores, entre ellos la inestabilidad política, los problemas económicos y las invasiones de tribus germánicas.