Si bien la mayoría de los ciudadanos varones adultos libres podían votar tanto en los gobiernos griegos como en los romanos antiguos, no todos los hombres podían votar. En la antigua Grecia, sólo podían votar los ciudadanos varones que fueran miembros de la asamblea ciudadana, que variaba de una ciudad-estado a otra. En la antigua Roma, sólo podían votar los ciudadanos varones que fueran miembros del Senado romano o de las Asambleas romanas, que estaban formadas por diferentes grupos de ciudadanos según su estatus social y económico.