
En 2018 se publicó Combatientes vascos en la Segunda Guerra Mundial bajo el sello Desperta Ferro. Ese libro dejó varios proyectos sin terminar por falta de tiempo y recursos. El proyecto Fighting Basques, impulsado por la Asociación Sancho de Beurko, combina recreación histórica y fotografía para transmitir escenas del pasado de forma creíble. No se trata de un simple espectáculo turístico, sino de una herramienta de memoria que respeta los hechos y enriquece la investigación familiar sobre la generación nacida entre guerras, cuando Europa se convirtió en campo de batalla de todas las ideologías.
Inicialmente, el proyecto abarcaba el periodo 1939‑1945 y el bando aliado. Sin embargo, al ser pioneros en representar la Guerra Civil Española en el País Vasco, se amplió la línea temporal hasta 1936. En algunas escenografías aparecen alemanes, italianos y japoneses, siempre como apoyo privado y sin participación en actos públicos, para preservar la libertad creativa de la asociación.
Colaboramos con grupos como el 6th Battalion Durham Light Infantry, los Northwest Paratroopers y el British Corps, y hemos publicado las fotos resultantes en diversos medios. Gracias al apoyo de Desperta Ferro, redactamos una serie de artículos que acompañan este material gráfico y que, en plena pandemia, permiten que la cultura llegue a los hogares.

José María Irala
José María Irala (nacido en Bilbao en 1923) fue uno de los dos niños de guerra vascos que sirvieron con los paracaidistas británicos en 1944; el otro fue Lucio Sauquillo Echevarría. Evacuado a Inglaterra con su hermano Rafael en 1937, nunca fue reclamado por sus padres, exiliados en Bayona. Pasó parte de su infancia en la casa de la señora Woodbine, en Dudley, cerca de Birmingham, y enlistó en el ejército británico el 6 de abril de 1943.
Su ficha militar lo describe como un joven de 1,65 m y 57 kg. Tras un breve paso por el Royal Armoured Corps, el 3 de febrero de 1944 fue transferido al 1st Airborne Reconnaissance Squadron, bajo el mando del coronel C. F. H. “Freddy” Gough, con base en Ruskington, Lincolnshire. Este escuadrón, único en su tipo según Cornelius Ryan, operaba jeeps y motocicletas vinculados a la 1ª División Aerotransportada durante la Operación Market Garden.
Operación Market Garden
El plan del mariscal Montgomery pretendía capturar una serie de puentes en Holanda (sobre el Mosa, Waal y Rin) con fuerzas aerotransportadas británicas, americanas y polacas, y luego avanzar con columnas blindadas para derrotar al ejército alemán antes de fin de 1944. Los paracaidistas británicos tenían la misión de asegurar el puente de Arnhem, el objetivo más alejado. Todos los miembros del escuadrón, incluido José María Irala, recibieron entrenamiento en paracaidismo en la base aérea de Ringway.

El 17 de septiembre de 1944, entre las 12:40 y las 14:30, los hombres de Gough saltaron en paracaídas y se dirigieron en jeeps hacia Oosterbeek, intentando llegar al puente de Arnhem antes que la infantería. Los vehículos, poco blindados, sufrieron emboscadas de blindados alemanes, en parte porque la inteligencia aliada no había detectado la presencia de dos divisiones SS Panzer. La avanzada de los jeeps quedó retrasada y la primera unidad en alcanzar el puente fue el 2.º Batallón del Teniente Coronel Frost.
Tras el fracaso de la ofensiva, los jeeps del escuadrón se emplearon para mantener la comunicación entre Arnhem y Oosterbeek. El 19 de septiembre, el Teniente Frost intentó abrir un corredor con dos jeeps y una ametralladora Bren para permitir la llegada de los paracaidistas polacos, pero los intentos fueron en vano. El 20 de septiembre, los tanques SS rompieron el cerco del puente y, según los testimonios, fue ese mismo día cuando José María Irala recibió un disparo mortal de ametralladora mientras su pelotón esperaba órdenes en el Hotel Hartesteim de Oosterbeek.
John Marshall, compañero de Irala, relató: "Irala, el chico que vino de España a luchar por los británicos, recibió una bala en el estómago y murió treinta minutos después. Era un soldado brillante, valiente y leal, con una calidad que pocos ingleses poseen".
Irala fue sepultado en el Cementerio de Guerra Común de Arnhem/Oosterbeek. En 2017 contactamos a Steve y Sandra Rogers del War Grave Photographic Project para obtener una foto de su lápida y rendirle homenaje.
Recreación histórica
La puesta en escena de la historia de Irala llevó todo 2017 y parte de 2018. Se buscó reproducir el ambiente urbano de Arnhem y Oosterbeek en septiembre de 1944. La Villa Urrutia, actual ayuntamiento de Güeñes (Vizcaya), sirvió como primera localización: su arquitectura indiana y sus escaleras permitieron recrear una calle con un marcador que indicaba "Arnhem, 4 km" y carteles de la época.
Para la segunda escena, que muestra el cerco final de Oosterbeek, utilizamos el exterior de la ermita de Santiago (Galdames, Vizcaya). Con pocos elementos –un paracaídas colgado y una valla de madera– logramos una ambientación convincente.
El jeep utilizado fue un Willys MB Hotchkiss, prestado por el reenactor Eder Artal. Tenía la pintura de camuflaje "Mickey Mouse" (círculos negros sobre verde oliva). Se le retiraron los toques marrones y se le añadieron accesorios: ametralladora Vickers K, rueda de repuesto frente al radiador, placas de identificación del cuerpo aéreo, mochilas, cajas de municiones, herramientas, etc.
Además, la asociación consiguió una radio británica WS 19 de la Segunda Guerra Mundial, completa con fuente, variador, micrófono y cables, que se instaló en la parte trasera del jeep.
Participaron ocho reenactores, entre ellos Raquel Rodríguez, Beatriz Gabriel y Raúl Lozano como civiles; Igor Jubindo (teniente), Eder Artal (conductor), Eneko Tabernilla (soldado) e Iñaki Peña (operador de radio) como tripulación del jeep. Llevaban uniformes de battle dress y equipamiento completo de paracaidista británico: casco KG3, polainas, botas, boina marrón del Reconnaissance Corps, etc. Javier Petuya interpretó a un suboficial alemán con uniforme feldgrau y pantalones Dot 44.
El trabajo de los artesanos de utilería británicos (Colin Hodgson, Warren Reynolds) y de sastres locales (Academia de Corte y Confección Ana, Ancor Zapatería) fue esencial para lograr la fidelidad de los trajes y accesorios.
El fotógrafo José Pablo Pérez Gutiérrez, de Alma & You Photography, capturó todas las imágenes que ilustran este artículo.
Galería de fotos
All images © José Pablo Pérez Gutiérrez, Alma & You
Notas
(1) Raposo, P. (2008). "Performing culture: historical recreations and heritage interpretations". En X. Pereiro, S. Prado y H. Takenaka (eds.), Cultural heritage: education and interpretation. Crossing boundaries and producing alternatives, p. 77.
(2) Registro de servicio militar de José María Irala. Glasgow: Army Personnel Centre.
(3) Ryan, C. (2005). A Bridge Too Far. Barcelona: manuscrito, p. 122.
(4) La única unidad blindada cercana era la ss-panzer-aufklärungs-abteilung 9, ligera pero suficiente para destruir los jeeps. Fuerzas blindadas de ambas divisiones SS llegaron posteriormente desde fuera del área de Arnhem (Buckingham, W. F. 2019. Arnhem: The Complete Story of Operation Market Garden 17‑25 September 1944).
(5) Fairley, J. (1978). Remember Arnhem: The Story of the 1st Airborne Reconnaissance Squadron at Arnhem. Aldershot: Pegasus Journal, p. 119.

















