Historia antigua

Humanidad y clima: la lucha por la supervivencia

Humanidad y clima: la lucha por la supervivencia

A lo largo de la historia, el clima ha sido un factor decisivo en el destino de la humanidad. Las civilizaciones han tenido que enfrentarse a sequías, inundaciones, temperaturas extremas y tormentas para asegurar su supervivencia. A continuación, se analizan algunos casos emblemáticos y las estrategias que adoptaron para superar estos retos climáticos.

Sequías y obras públicas: los Chimú en el Periodo Cálido Medieval

De todos los desastres naturales, la sequía es, sin duda, la que ha cobrado más vidas y puede prolongarse durante décadas. En la Gran Cuenca de California, durante el Periodo Cálido Medieval (1000‑1200), las sequías obligaron a gran parte de la población a emigrar.[1] En Eurasia, la expansión mongola también estuvo influenciada, aunque en menor medida, por condiciones climáticas adversas.[2] En contraste, el reino de Mali, a pesar de las sequías, adaptó sus ciudades a un modelo urbano similar al de las ciudades árabes del norte del Sahara, lo que le permitió resistir mejor los climas más secos.[2]

Algunas civilizaciones, sin embargo, desaparecieron cuando el agua escaseó. La caída de la civilización maya y de varios reinos del Sudeste asiático se descubrió recién en el siglo XX gracias a la teledetección satelital.[3] La escasez de agua también limitó la expansión española en Florida y la colonización inglesa antes del Mayflower.

Humanidad y clima: la lucha por la supervivencia

Los Chimú, en la actual Perú, supieron adaptarse con gran eficacia. Entre 1245 y 1310, frente al aumento global de temperaturas y a eventos de "El Niño", organizaron una agricultura diversificada mediante el sistema de trabajo forzado llamado mita. Construyeron una extensa red de canales (algunos de más de 40 km) que extraían agua del nivel freático cercano al mar, así como lagunas artificiales y terrazas en laderas para almacenar y distribuir el recurso hídrico. Además, los gobernantes controlaron la ubicación de los habitantes, evitando migraciones masivas que hubieran colapsado el sistema de riego.

Abundancia de lluvias: inundaciones en la historia de China

El río Amarillo (Huang He) es conocido como la "lágrima de China" por la enorme cantidad de muertes que ha causado, tanto por desbordes como por sequías. Durante 3 000 años, China se dividió en dos zonas climáticas: un sur lluvioso y próspero, y un norte seco y vulnerable.[4] La llegada de la civilización Shang provocó una masiva deforestación en el norte, lo que aumentó la intensidad de las lluvias esporádicas y generó inundaciones devastadoras.

Humanidad y clima: la lucha por la supervivencia

Con la unificación bajo la dinastía Sui, se decidió construir el Gran Canal, una obra de más de 2 500 km que conectó lagos, ríos y ciudades como Hangzhou, Yuzhou y Chang’an. El proyecto, finalizado en la dinastía Tang, permitió transportar alrededor de 400 000 toneladas de grano al norte cada año, estabilizando la alimentación y reforzando el poderío del imperio.

En Europa, a partir de 1315, lluvias intensas y bajas temperaturas provocaron una crisis agrícola que, según el arqueólogo Brian Fagan, sentó las bases de la Revolución Agrícola del siglo XVII.[5]

Climas extremos: el fin de la epopeya vikinga en Groenlandia

El Periodo Cálido Medieval redujo el hielo ártico, facilitando la navegación vikinga hacia Islandia, Groenlandia y, brevemente, Newfoundland. En Groenlandia, los asentamientos prosperaron gracias al comercio de marfil con los esquimales. Sin embargo, la llegada de la Pequeña Edad de Hielo provocó la retirada de los colonos vikingos: el hielo redujo el acceso a zonas de caza, el marfil desapareció y el comercio con Europa se interrumpió.

Humanidad y clima: la lucha por la supervivencia

Los inuit, por su parte, continuaron viviendo en la región sin verse afectados de la misma manera. Su tecnología se centró en la caza de mamíferos marinos y en la fabricación de arpones compuestos, mientras que los vikingos, a pesar de poseer hierro, dependían del marfil y no adaptaron sus herramientas a la caza local.

Viento y catástrofes: desastres navales y urbanos

El viento ha sido tanto aliado como enemigo. Huracanes, tormentas y vendavales han hundido flotas (como la invasión mongola a Japón en 1281) y arrasado ciudades. Desde el siglo XVI, la frecuencia de tormentas aumentó un 85 % y la intensidad de las más graves un 400 %.

El Gran Incendio de Londres en 1666 es un ejemplo clásico: una ciudad mayormente de madera fue arrasada por un viento fuerte que propagó las llamas, dejando sin hogar a unas 80 000 personas.

Posteriormente, los vientos favorecieron la innovación naval y agrícola en los Países Bajos, que desarrollaron nuevos tipos de barcos y lideraron una carrera tecnológica que perduró hasta el siglo XVIII.[9]

Como señala el historiador Mariano Barriendos, el clima no puede ausentarse del análisis histórico, pero tampoco debe monopolizar la explicación de los hechos. La climatología histórica debe aportar datos objetivos para comprender mejor tanto el pasado como los retos futuros.[10]

Bibliografía

  • Alberola Romá, A. (2013). Clima, naturaleza y desastre: España y América Latina en la Edad Moderna. Valencia: Universidad de Valencia.
  • Alberola Romá, A. (2014). Los cambios climáticos. La Pequeña Edad de Hielo en España. Madrid: La Chair.
  • Barriendos Vallvé, M. (2002). "Riesgos climáticos a lo largo de la historia". En A. J. Ayala Carcedo & J. Olcina (Eds.), Riesgos naturales, 549‑562. Barcelona: Ariel.
  • Sweeping Vallvé, M. (2005). "Variabilidad climática y riesgos en la historia: el caso de Cataluña (XVIII‑XIX)". Revista de Historia Moderna, 23, 11‑34.
  • Fagan, B. (2008). The Great Warming. How climate change influenced the rise and fall of civilizations. Barcelona: Gedisa.
  • Fagan, B. (2014). The Little Ice Age. How the climate affected the history of Europe (1300‑1850). Barcelona: Gedisa.
  • Garcia Codron, J. C. (1996). A climate for history – a history for the climate. Santander: Publicaciones de la Universidad de Cantabria.
  • Grove, J. M. (1988). The Little Ice Age. London: Routledge.
  • Lamb, H. H. (1982). Climate, history and the modern world. London: Methuen.
  • Le Roy Ladurie, E. (1967). Histoire du climat depuis l’an mille. Paris: Flammarion.
  • Martínez Alier, J. (1993). "Cuestiones de historia económico‑ecológica". Ayer (Asociación de Historia Contemporánea), 11, 19‑48.
  • Olcina Cantos, J. & Martín Vide, J. (1999). La influencia del clima en la historia. Madrid: Arco Libros.
  • Orlove, B. & Strauss, S. (Eds.). (2003). Weather, culture, climate. London: Berg.
  • Petit‑Breuilh Sepúlveda, M.ª E. (2004). Desastres naturales y ocupación del territorio en América Latina. Huelva: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Huelva.

Citas

[1] Kennett, D. J. & Kennett, J. P. (2000). "Competitive and cooperative responses to climatic instability in coastal Southern California", American Antiquity, 65, 379‑395.

[2] McIntosh, R. J. (2004). "Chasing Dunjugy over the Mande landscape: Making sense of prehistoric and historic climate change", Mande Studies, 6, 11‑28.

[3] Haug, G. H. et al. (2003). "Climate and the collapse of Maya Civilization", Science, 299, 1732‑1735.

[4] Cheng‑Bang An et al. (2005). "Climate change and cultural response around 4000 cal yr B.P. in the western Chinese Loess Plateau", Quaternary Research, 63(3), 347‑352.

[5] Thompson, L. G. (1996). "Climatic changes for the past 2000 years inferred from ice‑core evidence in tropical ice cores", in P. D. Jones, R. S. Bradley & J. Jouzel (Eds.), Climatic variations and forcing mechanisms of the last 2000 years, 281‑296. New York: Springer.

[6] Twitchett, D. & Franke, H. (1994). The Cambridge History of China, vol. 6. Cambridge: Cambridge University Press.

[7] Magnusson, M. & Palsson, H. (Eds.). (1965). The Vinland Sagas: The Norse Discovery of America. London: Penguin Books.

[8] Fagan, B. (2008). The Great Warming, chap. 5, 131‑153.

[9] de Vries, J. & van der Woude, A. (1997). The First Modern Economy: Success, Failure, and Perseverance of the Dutch Economy, 1500‑1815. Cambridge: Cambridge University Press.

[10] Barriendos Vallvé, M. (2005). "Variabilidad climática y riesgos en la historia: el caso de Cataluña (XVIII‑XIX)", Modern History Magazine, 23, 11‑34.

Este artículo forma parte del III Concurso de Microensayos Históricos Desperta Ferro. La documentación, veracidad y originalidad del texto son responsabilidad exclusiva del autor.