Historia antigua

El Ejército Fantasma: la unidad de engaño de la Segunda Guerra Mundial

Orígenes del engaño militar

Tras la invasión de Irak en 2003 se descubrió que muchas imágenes satelitales mostraban “material de guerra” que en realidad eran meras maquetas diseñadas para aparentar una mayor capacidad bélica. Ese truco no era nuevo; ya lo había utilizado Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial con la famosa Ghost Army (Ejército Fantasma).

¿Qué era el Ejército Fantasma?

Creada en 1944, la unidad 23ª de Fuerzas Especiales –popularmente conocida como el Ejército Fantasma– estaba integrada por artistas, diseñadores, técnicos de sonido, publicistas, maquilladores y fotógrafos profesionales. Su misión era hacer creer a los nazis que existían más tropas y equipos de los que realmente había, y sobre todo distraer al ejército alemán para que las verdaderas fuerzas aliadas pudieran avanzar sin oposición.

Técnicas de desinformación

Los soldados fabricaban réplicas inflables de tanques, aviones y cañones, acompañadas de efectos sonoros que imitaban el ruido de un gran despliegue militar. Estas ilusiones se colocaban estratégicamente y se movilizaban con vehículos de sonido, creando la impresión de una ofensiva real.

Secreto absoluto

La existencia de la unidad quedó clasificada durante más de medio siglo; fue el Pentágono quien, apenas en la década de 1990, reconoció oficialmente al Ejército Fantasma. Cada miembro llevaba una insignia con la leyenda latina “Simularemos lo que no existe” y “Lo real debe estar camuflado”, aunque nunca pudieron lucarla públicamente.

Legado

Tras la guerra, varios de sus integrantes continuaron carreras exitosas en sus campos: fotografía, pintura, producción de sonido y otras artes visuales.

Fuentes: Seattle Pi, Moillusions


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